Un vino en O Beiro

Foto O BeiroEl primer fin de semana de marzo estuvimos unos amigos tomando un tinto de Viñas del Vero en la vinoteca O Beiro, de Santiago de Compostela. El lugar está en un enclave privilegiado (rúa da Raíña, a 50 metros de la fachada de Platerías de la Catedral) y es muy agradable. El servicio, muy atento y preparado.

Llevábamos un Ipod Itouch y quería enseñarles a mis amigos el portal de Viajeros del Vino: una de las razones por las que entramos en esta vinoteca fue por su wifi. No conseguíamos conectar -seguro que torpeza nuestra- y el hijo del dueño, muy amablemente, nos cambió la clave y pudimos hacerlo y navegar muy rápido.

El vino nos encantó: probaríamos más pero teníamos que conducir. Tuvimos la suerte de encontrar sitio para sentarnos, pero al irnos aquello estaba atestado, sobre todo de extranjeros (oímos mucho acento francés, italiano e inglés). Al hablar con el hijo del dueño nos contó que desde su web vendían vino y accesorios relacionados. Así es. No conocía Viajeros del Vino pero se mostró muy interesado, porque ve el negocio claro y lo dijo: “en Internet hay que estar, en cuantos más sitios, mejor”.

El lugar era antes el típico ultramarinos, donde la abuela de este chico (el hijo del dueño) ya vendía el tradicional Ribeiro y un vino al que llamaban “De Castilla”, que venía en grandes barricas y se comercializaba a granel.

Uno de mis amigos, que ahora trabaja en Inglaterra, se lamentó de que en España aún no se hubiese descubierto el mercado inglés en cuanto a este sector. En la universidad donde trabaja, cada semana recibe dos correos electrónicos de un club del vino que le ofrece viajes enoturísticos siempre a Portugal. Y se quejó también de que buena parte de los ingleses estén empezando en el mundo del vino con caldos que dejan bastante que desear de Chile y Argentina, mientras que no conocen los vinos españoles. ¿Alguna idea de los lectores para arreglar este desaguisado?