Serigrafía en las botellas de vino

La carta de presentación de una bodega es la botella y son muchas las que, con el objetivo de llegar a una mayor cantidad y variedad de público y destacar sobre la competencia,  han cambiado el etiquetado por la serigrafía en vidrio.

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La serigrafía en vidrio es una técnica de decoración de alta calidad y durabilidad que puede realizarse en artículos tales como botellas, jarras, decantadores, frascos y vidrio alimentario (copas, vasos, catavinos, chupitos, catas….). Los artículos decorados mediante serigrafía vitrificada son aptos para microondas y lavavajillas.

La serigrafía en una botella ofrece mayor versatilidad en el diseño pues la superficie de impresión es el cuerpo de la botella  y se consigue reinventar hacia la modernidad un vino o dignificar una marca aportando sobriedad con oro y elementos tradicionales.

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Es elegida para la decoración de las botellas de las bodegas más exigentes por la alta resistencia que ofrece la tinta durante el proceso de horneado, pues pasa a formar parte del vidrio por medio de la vitrificación, siendo duradera y resistente al agua, roces y cambios de temperatura, por ello es para los exportadores la mejor forma de hacer que su marca llegue a distintos países.

Las cualidades de presencia, exclusividad y notoriedad que la serigrafía en vidrio aporta a los envases decorados, hacen que cada vez más bodegas, almazaras y destilerías se decanten por realizar sus productos Premium, dedicados a exportación, en ésta técnica o para hacer destacar su envase frente a sus competidores directos.

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También es un arma publicitaria asociando una marca a copas y vasos para realizar promociones de una manera efectiva.

Entre las empresas de serigrafía en vidrio podemos destacar Vitriglass por la que apuestan grandes bodegas y que proporciona los mejores acabados a nivel industrial e incluso en tiradas reducidas, en las que puede ser más económica la serigrafía que el proceso de etiquetado. Además, tras el proceso de  impresión, las piezas se cuecen en hornos industriales a alta temperatura (580º en vidrio), para que las tintas especiales vitrifiquen y adquieran su color, brillo y resistencia final.

El resultado salta a la vista y seguro que en poco tiempo veremos como proliferan las bodegas que apuestan por la serigrafía para competir en un mercado cada vez más internacional y exigente.