Prieto Picudo, uva noble de León

Conozca nuestra selección de vinos de prieto picudoEspléndido racimo de Prieto Picudo

Actualización 30 de Abril de 2009.

Los últimos vinos que han engrosado el estudio sobre la uva Prieto Picudo provienen de dos bodegas muy diferentes, Bodegas Julio Crespo, de Sahagún, una bodega adscrita a la DO Tierras de León, y Bodegas Otero, una bodega situada en Benavente (Zamora), y que está acogida a los Vinos de la Tierra Valles de Benavente, unos vinos que aportan otra visión, otras características a nuestro estudio sobre la variedad Prieto Picudo.

Actualización 15 de Abril de 2009.

Nuevos vinos elaborados con la variedad Prieto Picudo siguen llegando a viajaralvino.com Los últimos que hemos catado son los de Bodegas Pardevalles; tres son las referencias hasta las que hemos viajado: Pardevalles Gamonal, Pardevalles Rosado y su producto estrella, Pardevalles Carroleón.

En las comarcas de los Oteros, Valdevimbre y Ribera del Cea, allá por el Sur de la provincia de León, este nombre no le resulta a nadie desconocido. Se trata de su uva tinta por excelencia de toda la comarca, una de las variedades autóctonas de esta región y que ellos conocen bien porque desde siempre la han estado utilizando para la elaboración de unos delicados, frescos y sabrosos vinos. Claretes que tenían una singular peculiaridad ya que a la entrada en boca aparecía una picante y fina aguja que los hacía especialmente alegres y personales.
Para conseguir esta aguja utilizaban una técnica, denominada “madreo”, consistente en incorporar al mosto en fermentación unas escogidas, sanas y enteras bayas de Prieto Picudo, que al fermentar producían unas finísimas burbujas de gas carbónico.

En el año 2007 se creó la Denominación de Origen Tierra de León, que dio cobertura a los vinos elaborados en las citadas comarcas leonesas y donde la casta Prieto Picudo es su auténtico estandarte, ya que supone más del 50% de la uva que se cultiva y donde son plenamente conscientes de la calidad y potencial de esta uva.
Entre las cualidades de esta cepa está el ser muy sana y resistente a la sequía, algo de gran importancia en los tiempos que corren, en donde no para de hablarse de la incidencia en el viñedo del más que probable cambio climático.
Produce racimos pequeños y compactos con una excelente relación entre mosto y hollejo, lo que les convierte en extraordinaria materia prima para buenos vinos. Las bayas se aprietan en el racimo (de ahí la palabra “prieto”) y tienen forma elíptica, casi de piñón, con extremos marcadamente afilados (de ahí la palabra “picudo“). Sus granos son de color azul muy oscuro, con una gran carga fenólica.

Prieto Picudo en verdeLos vinos tintos elaborados con esta variedad son realmente personales y, como ya ha ocurrido anteriormente con otras variedades (os recuerdo los casos de la Garnacha, Mencía o Monastrell), se muestran llenos de calidad y expresividad cuando reciben el tratamiento y los cuidados oportunos tanto en el campo como en la bodega.
Sus principales características son aromas afrutados, principalmente a frutas negras, y en muchos casos con recuerdos minerales y especiados de la tierra donde crecieron. En boca resultan serios, afrutados, más bien secos, de buena acidez y con una estimable carga tánica, virtudes que justifican su afinidad con el roble y su buena predisposición al envejecimiento.
Aunque siempre he oído decir que sus vinos tienen cierta similitud con los de Tempranillo, yo no puedo evitar establecer una similitud entre esta uva y la Cabernet Sauvignon, a la que se parece no sólo por la forma tan apretada de sus bayas y el profundo color azul oscuro de sus hollejos, sino también por ciertas características del sabor de los vinos y por su capacidad de envejecimiento.

Hace no mucho leí que Mariano García, uno de los enólogos más prestigiosos de nuestro país, decía que la Prieto Picudo era una uva “todo terreno”, destacando su versatilidad para elaborar con ella interesantes tintos con crianza, brillantes maceraciones carbónicas y curiosos rosados de aguja, de cuya calidad da fe el hecho de que uno de los vinos elaborados con esta variedad haya sido galardonado como “el mejor vino  rosado” en  uno de los más prestigiosos certámenes internacionales celebrado en 2008, el Concurso Mundial de Bruselas; allí el vino VO Valleoscuro 2007, de la zona zamorana de los Valles de Benavente, fue considerado sencillamente el mejor.

Carlos E. López
Catador