Millesime Weekend: enoturismo urbano

Millesime Weekend Valencia

El pasado domingo finalizó el Millesime Weekend en Valencia. Nosotros tuvimos la suerte de acudir el sábado, en el turno de mañana. Da gusto ser partícipes de eventos de este tipo, sobretodo cuando están bien organizados y cumplen sobradamente con las expectativas que entre amigos y conocidos nos habían creado.

La primera sorpresa (y muy grata) fue llegar y asistir en primera persona al “showcooking” de Pedro Morán de Casa Gerardo, en Prendes, Asturias. Nos deleitó con una entretenida charla sobre la fabada y su historia, a la vez que degustamos una “Cazuelita de fabada de Prendes”. El día empezaba bien: almorzando una deliciosa fabada en su punto.

Paco Morán de Casa Gerardo

Con el gusanillo despierto y después de pasar por el banco a por cupones (canjeas euros por bonos de 5 o de 10, para no ir manipulando dinero en cada stand), decidimos pasarnos por uno de los muchos wine bar’s (uno en cada pasillo) para refrescarnos y seguir buscando tapas. Gema, un Mar de Frades (Rías Baixas). Yo, un espectacular Cava Imperial Gran Reserva de Gramona. La decisión para maridarlos fue, a mi entender, muy acertada: la “Brandada de bacalao” del Restaurante Ferrero, de Bocairent (Valencia). Una espuma suave, con todos los aromas y sabores del bacalao sobre un lecho de pimentón.

Vaca gallega y canelón de faisán del restaurante A Estación

La mañana empezaba a hacerse mediodía y era necesario algo más contundente. Nos decidimos por ir más hacia el norte y pasarnos por el restaurante A Estación, de Cambre (A Coruña), donde nos pedimos su espectacular “Vaca gallega” y el sorprendente “Canelón de faisán”. Los platitos cuadrados, perfectamente presentados, invitaban a buscar un tinto. Tras mirar el programa (la mejor guía de un acontecimiento de este tipo que he visto en mucho tiempo), nos decidimos por acercarnos a la bodega Losada (DO Bierzo) y hacernos con dos copas de Altos de Losada, monovarietal de cepas viejas de mencía. Un vino que te deja sin habla. Yo no tengo paladar de catador, pero seguro que alguno de los lectores nos puede contar sus sensaciones con este vino.  Nos encantó y decidimos acompañarlo con algún otro plato adecuado. Optamos por la “Carrillera de wagyu” y la “Crema de Patata” que el chef Óscar Portal prepara en el restaurante Piñera, de Madrid. Otra vez acertamos y dejamos pasar el tiempo disfrutando del vino y las tapas.

Bern Knöller, del Riff de Valencia

De camino a la “Terraza drink & music”, paramos en el Riff de Valencia, donde Bern Knöller charlaba animadamente con el personal. No pude resitirme y probé su “Mojama casera con mayonesa de almendras y vinagreta de PX”. Espectacular, se deshace en la boca y la mezcla resulta suave y armoniosa, alejada de los clásicos y duros salazones. Intentando (sin conseguirlo) no parar en más restaurantes, hicimos alguna degustación más (a destacar la Torta del Casar y los panes de Artespiga).

En la zona central, atestada de chiquillos haciendo cola, decidimos comprar dos conitos de helado artesano de la casa Estiu (recomiendo el de brownie), para cerrar la fase salada y acercarnos a la terraza. Con los cupones que nos quedaban, nos paramos en el Cóctel Bar, coordinado por Iván Talens y dejamos que nos sorprendieran. A Gema, con un impresionate “Red Freezer” (creo que se escribe así) y para mi un refrescante “Gin Basil”. No podía haber mejor manera de acabar la velada, sentados al aire libre, repasando el material y evocando los platos y vinos probados.

Los cócteles de Iván Talens

Como se habrá deducido de mis palabras, la experiencia ha sido muy gratificante. Es hacer enoturismo sin salir de un recinto, en la ciudad, con todas las ventajas que ello supone en cuanto a parking, transportes públicos, difusión del evento, asistencia de público, agrupación bajo el mismo techo de grandes personalidades de la cocina… En un momento pasas del Mediterráneo al Cantábrico, de la carne al pescado, de un refrescante cava a un complejo tinto. Me parece una manera innovadora y muy bien “pensada” de dar a conocer lo mejorcito de la gastronomía del país. El recinto está bien señalizado, los precios están bien claros (además de baratos), los showcooking’s muy acertados… todos los componentes ideales para pasar una velada gastronómica si echar nada en falta.

Millesime Weekend se ha convertido para nosotros en una cita anual ineludible. El año que viene, se celebre donde se celebre, intentaremos repetir. Nos iremos de enoturismo sin salir de la ciudad.

Terraza drink & music