Los héroes de la Ribeira Sacra

Cuando hablamos de heroísmo o calificamos algo de heroico, generalmente nos vienen a la cabeza actos de valentía o grandes gestas. Heroico fue el comportamiento de Martin Luther King o Mahatma Gandhi y heroica la batalla de Bailén, en la que los españoles consiguieron derrotar por primera vez a Napoleón y sus tropas, a pesar de ser considerado éste como un gran estratega que empleaba sus tácticas en los juegos de naipes sobre el propio campo de batalla. Lo que parece claro es que a este adjetivo jamás uniríamos la palabra viticultura, algo que se ha hecho y que da nombre al trabajo que se lleva a cabo en una de las zonas que produce uno de los mejores vinos de España. Hablamos de la Ribeira Sacra

Pero, ¿qué es exactamente la viticultura heroica? A grandes rasgos, se trata de cultivar la uva en lugares en los que a priori parece imposible, o poco probable, poder hacerlo por las propias características del terreno, que dificultan enormemente trabajar con las vides y que obligan a los viticultores a desafiar a la ley de la gravedad.  Este terreno escarpado y complicado debe contar con un 30% de desnivel, con viñedos procedentes de pequeñas islas o en terrazas y/o que alcance una altitud que supere los 500 metros sobre el nivel del mar. En resumen: un terreno en el que no es posible llevar un proceso de mecanización que facilite el cultivo. Generalmente se trata de viñedos que están ubicados en pendientes, lo que obliga a que el cultivo y la recogida de la uva se realicen de una forma mucho más arriesgada y laboriosa que de la manera tradicional.

Ribeira Sacra

En Europa solo el 5% del total de viñedos cumple con alguna de estas características y todos ellos están protegidos por el CERVIM, un órgano de carácter internacional fundado con el objetivo de  preservar y poner en valor este tipo de viticultura.

En nuestro país, la Ribeira Sacra, que recibió el reconocimiento por parte del CERVIM en el año 2011,  se posiciona como el ejemplo más claro de viticultura heroica. Esta región está situada entre las provincias de Lugo y Ourense y es reconocida a nivel internacional por su increíble belleza paisajística. Recorrida por el curso de los ríos Miño, Sil y Cabe, que forman unos imponentes cañones que pueden visitarse de manera turística en barco, la Ribeira Sacra cuenta con un terreno abrupto con unas pendientes muy pronunciadas que impiden, como ya se ha dicho, la mecanización en las labores de cuidado de la vid. Esto provoca que a pesar de la fama de los vinos de esta región, el terreno cultivado tan solo suponga el 5,2% del total de suelo dedicado a la viticultura en Galicia.

Ribeira Sacra

Debido a esta orografía compleja, y a excepción de la existencia de algún que otro carril que permite transportar algunas cajas de uvas durante la vendimia, todo el trabajo debe hacerse a mano. Esto entraña grandes riesgos para los viticultores que se han visto obligados a emplear arneses e incluso contar con pequeñas embarcaciones de apoyo para llegar a aquellos viñedos a los que es imposible acceder a pie. A pesar de estas medidas, moverse por las terrazas es extremadamente peligroso y no es la primera vez que algún viticultor pierde la vida al despeñarse.

Es paradójico pensar que alguien escogiera esta complicada localización para llevar a cabo el cuidado de la vid, una elección que se remonta a la época romana ya que fueron ellos, los romanos,  los que se encargaron de configurar y estructurar estos terrenos de manera escalonada para su cultivo.

Desde entonces, el trabajo de la vid se ha llevado a cabo en esta zona de manera ininterrumpida hasta llegar a nuestros días. Gracias a ello, en la actualidad podemos disfrutar de vinos cuyo sabor y cualidades organolépticas son muy diferentes al resto de vinos españoles. En este sentido juegan un importante papel las características propias del suelo, que en este caso son pizarrosos y de esquisto, a lo que habría que sumarle también las características climatológicas propias de la zona, en la que existe una coexistencia entre el clima atlántico y mediterráneo.

En 1996 todo este trabajo llevado a cabo en la zona dio lugar al nacimiento de la denominación de origen Ribeira Sacra, que en la actualidad destaca por sus vinos tintos, entre los que sin duda alguna la variedad más codiciada es el Mencía.

 

Origen de las imágenes: Wikimedia.