“Las catedrales del Vino”, un film apasionado

Desde el nacimiento de los primeros brotes en la primavera, hasta la vendimia en otoño y la poda en invierno, “Las catedrales del vino”, obra documental del director Eterio Ortega, retrata, de manera visual y sobre todo muy emocional, paisajes, arquitecturas e historias humanas  (sin duda alguna la parte más sensorial, más sensible), momentos e imágenes que se dan cita en torno a las bodegas, a sus vinos, en dos regiones muy concretas que representan dos tipos de vino, dos culturas muy diferentes: Rioja y Jerez.

La película presenta una serie de personajes reales, cuyas actividades cotidianas se entrecruzan en el montaje, proporcionándonos una visión global y profunda del mundo del vino. Son personas muy diferentes entre sí, pero comparten una misma pasión por su oficio, que nos permite conocer y penetrar en al cultura del vino. Entre los personajes protagonistas de esta emotiva cinta, nos encontramos a Pedro López de Heredia (grandes, cada una de sus palabras, de sus frases) y a su hija Maria José, de Bodegas López de Heredia Viña Tondonia, a Florentino Martínez Monje, de Bodega Monje Amestoy, a Pilar Plá, de Bodega Maestro Sierra o a Luis Caballero, de Bodega Lustau.

“Las catedrales del vino”, aunque el título pueda llevarnos a confusión, no quiere mostrar esas magnánimas y impresionantes edificaciones que han aflorado en el mundo del vino en los últimos años. Recoge el latir diario de las bodegas como testigos mudos del paso del tiempo, como protectoras de dicho tiempo atrapado, en forma de vino, en el interior de barricas y botellas, pero sobre todo recoge su frenética actividad como fábricas de sueños, de ilusiones.
Y aunque sus arquitecturas, en cada una de las dos denominaciones de origen, en cada una de las dos culturas, responden a las diferentes técnicas de vinificación, en ocasiones adoptan formas artísticas, trascienden de su rol de fábricas de elaboración, para adoptar formas artísticas, símbolos de prestigio, lo que ha llevado a este intrépido director a nominar su obra cinematográfica como “Las catedrales del vino”.