Jerez, olores y generosidad

Criaderas y Soleras en Tío PepeImperdonable; lo sé. Hasta hace unos días no había estado en Jerez de la Frontera, no me había paseado entre la centenarias botas de fino, sintiendo, la historia y el tesón del vino. Son tantos los lugares que quiero conocer, y tan poco el tiempo que tengo para ello, que intento cubrir carencias históricas de la manera más dinámica posible. Hoy puedo escribir que por lo menos una vez, he pisado las calles de esta hermosa ciudad gaditana. Y sus bodegas; por lo menos una: las impresionantes instalaciones que tiene González Byass, sus 7 hectáreas, parte fundamental de la historia de la ciudad y de sus vinos y centro social y animador de la vida de Jerez de la Frontera. Jerez se muestra bulliciosa y animada en sus calles más monumentales, y sin embargo, su poso histórico y sus porte señorial resulta embriagador para un espíritu como el mío; hay ajetreo, movimiento… y las consabidas obras que atenazan el pavimento de media España; pero siempre te regala un momento, unos minutos, para sentarte en una terraza, si el día levanta soleado, de un bar y almorzar un platito de jamón y un fino. Fundamentos alimenticios que nos den base para poder disfrutar de los rincones de González Byass.  Interior de la Bodega de La ConchaPara moverte y conocer en profundidad, existe el “cochecito” de los campos de golf, pero mi recomendación es poder pasear tranquilamente y descubrir pequeños rincones llenos de pasión y amor, espacios donde el sosiego dan cobijo a secretos no desvelados. Rincones perfumados por la cubierta de flores y verde, pequeños patios triangulares llamados almizcates, de agradables fragancias, que regalan frescor a las estancias bodegueras; jardines que vieron nacer los primeros partidos de tenis en nuestro país, o zonas donde el aroma a madera curtida de las botas, de las centenarias barricas que siguen albergando el milagro del fino y del amontillado, se entremezcla con los tonos amargosos de las castañas o la ligera bollería. Pequeños espacios donde inhalar serenidad y placidez, como el patio de la Bodega de Brandy Lepanto (para mí un retiro de una paz sobrecogedora) o el rincón secreto del maestro enólogo Antonio Flores, la solera fundacional, la Solera Tío Pepe Rebollo, en cuyo piso superior nació el propio Antonio Flores. Antonio Flores, toda una eminencia en e l arte del vino, de las criaderas y soleras, que sabe, no sólo enseñarte todos los secretos de los generosos, sino sobre todo, inyectarte en vena su pasión por estos vinos, por los finos, por los amontillados, por los olorosos, por los palos cortaos o los Pale Creams. Pasear por la Bodega Constancia mientras Antonio va venenciando, en la copa, muestras de las diversas criaderas para terminar en la solera, en el producto terminado, en su máxima expresión que es el fino, es alimentar nuestra alma vinícola con velo flor. Alambiques de la Catedral del BrandyPasional es el vino… seductor es el brandy. González Byass es la única bodega de Jerez que destila brandy a partir de la fermentación de la uva Palomino Fino. Muchos brandys vienen marcados, en sus etiquetas, como brandys de Jerez, pero sus destilaciones son realizadas en La Mancha, básicamente en Tomelloso. Lepanto nace, desde la uva, en el marco de Jerez. Un brandy único, como única es la catedral del Brandy. Sólo la destilería, conocer los alambiques que maneja, con maestría y devoción (yo diría con entrega y amor), y dejarse seducir por el lugar, por el espacio, merecen la pena la visita a González Byass. Un espacio singular, presidido por dos hermanos Chalvignac, dos alambiques gemelos procedentes de la región francesa de Cognac, dos hermosos alambiques que  van soltando gota a gota, primero el broulli (la tarjeta de presentación del aguardiente, primera destilación del vino), y luego, las holandas, líquido que irá a esas botas que anteriormente han sido envinadas durante un mínimo de tres años, para empezar a criar el Brandy. Y todo este mundo sugerente y cálido, es trasmitido con fervor por Luis Miguel Trillo, Responsable de Destilados de González Byass, que a modo de clase práctica, de master-class en destilación, te va llevando desde el vino de partida, a esos magníficos Lepantos de 15 años, los últimos tres acomodados en barricas, bien de oloroso, bien de PX. Dejarse enamorar por Jerez, por el tapeo, por la historia de su zona monumental, por su Alcázar, es empezar a amar sus vinos. Su vena seductora te atrapa y su aire encantado impregna tu alma. Entrar en bodegas como Tío Pepe, dejarse impregnar de historia y trabajo diario, del lento y constante laborar de las levaduras en las botas de las criaderas, te lleva a amar estos vinos tan especiales y únicos. Entrar en el alambique, poder gozar en el paladar un brandy como Lepanto, auténtico éxtasis líquido,  te hace ser consciente de que el brandy es el único destilado noble. Reconocerlo es generoso, apreciarlo y engancharte a ello es la consecuencia de conocer Jerez de la Frontera.

“Paisajes y Sabores”, programa que se puede escuchar, de lunes a viernes, en Radio Exterior de España, RNE, de 9:00 a 10:00, y que se reemite de 16:00 a 17:00, emitió, el pasado 15 de Diciembre, una magnífica entrevista realizada por Orlando Lumbreras y Mario Canora a Antonio Flores, Master Blender de Tio Pepe.
Al día siguiente, 16 de Diciembre, emitió otra entrevista realizada por los mismos autores a Luis Miguel Trillo, Responsable de Destilados de González Byass.

Paisajes y sabores 15 de Diciembre de 2009

Paisajes y sabores 16 de Diciembre de 2009