Entre aguas y viñedos por la Ribera del Duero

Decidimos hacer un viaje relacionado con el vino y encontramos una oferta genial en el Hotel Balneario Villa de Olmedo, la propuesta “Entre aguas y viñedos” incluía acceso al balneario y visita a la bodega del grupo Yllera, el Hilo de Ariadna.

Hotel Balneario Villa de Olmedo

Como buen castellano me gusta presumir de que los vinos de mi tierra son de los mejores del mundo, Rueda, Ribera del Duero, Cigales… y muchas veces lo de casa es lo que menos se disfruta, por lo tanto y a tan solo 30 minutos de Valladolid teníamos una oportunidad única de relajarnos y deleitarnos con gastronomía y vinos de castilla.

Nos acercamos a Olmedo el sábado por la mañana, el paquete incluía alojamiento en habitación doble para dos noches y dos cenas típicas castellanas regadas con vinos de la tierra. Hicimos el chek-in en recepción, nos atendió muy amablemente Alberto. Nada más entrar nos encontramos una muy grata sorpresa que no recordaba que venía incluida, se trataba de una botella de verdejo de Rueda y unas pastas, la habitación estaba perfectamente acondicionada.

En seguida nos pusimos la ropa de baño y bajamos a relajarnos al Claustro termal, yo nunca había visitado un balneario y la verdad que me gustó mucho. La piscina dispone de jacuzzis, camas de hidromasaje, chorros y cascadas… Otro detalle que me cautivó fue que dentro del propio claustro puedes relajarte tomando un té o una infusión, gratis por supuesto, mientras lees la prensa o simplemente cierras los ojos y descansas.

el hilo de ariadnael hilo de ariadnaNo nos entretuvimos mucho ya que por la tarde teníamos concertada la cita para visitar el “Hilo de Ariadna” de bodegas Yllera. La visita fue magnífica, no solo por las instalaciones sino también por lo bien que nos atendieron y la degustación de vinos y tapas que disfrutamos, la verdad que fue una visita redonda. Nos enseñaron la producción del vino, y nos pusieron un vídeo explicándonos la leyenda del Hilo de Ariadna.

Más tarde bajamos al laberinto, donde está la bodega, allí tienen el vino clasificado por zonas en distintas salas, Ícaro, Ariadna, Minotauro, etc… la verdad que es un lugar mágico, un verdadero laberinto del vino. Por supuesto hicimos una pequeña cata de vinos en una sala perfectamente acondicionada, unos blancos deliciosos acompañados de aperitivos. Como he dicho, la visita fue redonda, dar las gracias al grupo Yllera por el buen trato recibido.

A la llegada al Hotel, tomamos algo en la cafetería del patio porticado, una terraza la aire libre muy agradable, hacía buenísimo y aunque teníamos la cena casi al caer, era inevitable sentarse a tomar algo.

No nos demoramos mucho y acudimos al restaurante a cenar, el menú estaba compuesto por Cecina y queso, secretos de ibérico con setas y moje verde y una crema de leche riquísima. Por supuesto el vino que tomé fue un Pinna Fidelis DO Ribera de Duero.

El paquete que contratamos incluía vinoterapia, así que aprovechamos el domingo para disfrutarlo. El tratamiento consistía en una bañera de hidromasaje de vid roja, un peeling por todo el cuerpo con pepitas de uva y un masaje completo. En todo momento la persona que nos aplicaba el tratamiento nos informaba de las propiedades de cada técnica, antioxidantes, anti-aging, etc…

Hotel Balneario Villa de Olmedo

Después de este tratamiento fuimos a las piscinas termales de nuevo antes de comer para relajarnos. Esa misma noche disfrutamos de nuestra segunda cena castellana, en esta ocasión un surtido de ibéricos, chuletillas de cordero, y compota de manzana natillas y migas dulces, el vino en esta ocasión fue de nuevo el Pinna Fidelis de Ribera de Duero.

Ya para finalizar nuestra escapada, hicimos el circuito de contrastes, tenía muy buenas referencias al respecto, y no nos defraudó en absoluto.

En definitiva una escapada relajante muy recomendable en la que hemos conocido también el mundo del vino que tenemos tan cerca y que muchas veces es un gran desconocido.