El cava es único

El principio de un gran cavaEl cava es un vino singular, diferente, único; profundizar en su mundo, conocer su comarca más prolífica, el Penedés, sentir como sus finas burbujas llenan de vida las calles de Sant Sadurní d’Anoia, de Vilafranca del Penedés, de Vilobí… de tantos pueblos de la región, despierta en el interior de quien lo vive la pasión por el cava, por su elaboración, por su doble fermentación, por su lenta y silenciosa crianza, por las lías que de manera cadenciosa se precipitan hacia el cuello de la botella, por el degüelle, por sus cavas centenarias y por las familias que apasionadas miman las viñas y entusiastas descorchan y te dan a conocer sus espumosos, sensuales y seductores.

 El Penedés es una zona de contrastes (muchas veces pienso que como casi todo el territorio español), donde el avance de la industria, de los polígonos prediseñados y rectilíneos, intenta ganar terreno al mundo agrícola, al viñedo, a la tierra surcada por el sudor y el esfuerzo de generaciones y generaciones de viticultores, de cavistas. Es la lucha por el espacio, por la existencia, por una manera de entender la vida, una tendencia vital lenta y pausada frente a la rápida y efímera efervescencia de la espuma mercantil.
La defensa del paisaje vitivinícola frente al avance industrial: <<Es básico el paisaje a la hora de expresar un vino, de entenderlo, de definirlo, nos comenta Gerard Jané, 4ª Generación de bodegas Jané Ventura, en El Vendrell (Tarragona), y pienso que es un valor para todos. A los viticultores habría que reconocerles la labor que hacen de mantener el paisaje para la sociedad de forma gratuita. El Penedés es un gran parque natural productivo, que no le cuesta ni un duro a la administración, y hace todas las funciones de un parque natural, que está entre dos metrópolis. Hay que valorar nuestro paisaje, darle conciencia>>.

El cava no solo se elabora en el Penedés, aunque es en esta comarca donde se produce la inmensa mayoría de las 230 millones de botellas que cada año son descorchadas en algún lugar del globo terráqueo.  Bajo la ‘Denominación Cava’, término que ahora cumple 50 años, además de en Cataluña también se elabora en otras Comunidades Autónomas como Aragón, Extremadura, La Rioja, Navarra, País Vasco y Valencia. Pero si es un hecho que el 99% de la producción se da en las 4 provincias catalanas, siendo el municipio de Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona) su máximo representante con el 75 % de dicha producción.

Masia en la finca Mas Vilella, de Bodegas Jané VenturaUn vino que mueve y da vida a toda una región, que alimenta y mantiene toda una región, y que, pese a los negros nubarrones economicistas que no dejan ver los rayos de sol en nuestro país, hace que en el Penedés se pueda disfrutar de cierta bonanza climática, si el mercurio del termómetro se rigiese por la estabilidad económica de los habitantes de la zona. Por las calles y los viñedos se puede sentir la ilusión por seguir produciendo cava, la emoción por una nueva cosecha, realmente estupenda, la agitación ante los primeros mostos surgidos de la xarel·lo, la parellada o la macabeo, la inquietud por ver la acidez que aportará la chardonnay o la estructura y la tonalidad que lleva impresa la pinot noir.

Ilusión intacta, creciente, en bodegas de tradición legendaria, centenaria; la misma ilusión que un día, allá por finales del siglo XIX, les hizo combatir y acabar con la fil·loxera, y que les iluminó para empezar a trabajar en un vino diferente, un vino con una identidad propia, marcados por tres rasgos diferenciales:
– Un clima Mediterráneo con maduraciones benignas.
– Una orografía peculiar, junto con diferente tipología de suelos.
– Unas variedades de uva autóctonas (Macabeo, Xarel-lo y Parellada),  con un gran potencial.
La climatología favorable, con buena insolación y pluviosidad entorno a los 500 mm/año, unido a la diversidad orográfica (sólo en la zona del Penedés tenemos la zona litoral, la depresión del Penedés y la sierra pre-litoral) hacen que se den vinos únicos con personalidad propia.

Y ese sueño, ese empeño, lo siguen viviendo, y sintiendo, las sucesivas generaciones, acariciando el terruño, mimando el viñedo,  trabajando en cavas cautivadores, vinos de largas crianzas maravillosos, sedosos y vitalistas, aterciopelados y llenos de viveza, cavas que emocionan, que enamoran, y que te crean una conmoción interna, e íntima, excepcional, cuando los descubres en el silencioso interior de una cava.
El cava: pasión y dedicación; entrega y lucha… tradición y futuro.

Orlando Lumbreras, con aportaciones de Mario Canora de Castro

“Paisajes y Sabores”, Radio Exterior de España, RNE: Emisión del 5 de Octubre de 2009, programa en el que se emitió un reportaje, realizado por Orlando Lumbreras, sobre la trascendencia social, cultural y familiar del cava en la región del Penedés.