Descubriendo el Mosela

Bodega Dr.LoosenEn Viajeros del Vino nos hemos pasado todo el verano haciendo honor a nuestro nombre, recorriendo, conociendo, descubriendo nuevos viñedos, nuevas comarcas, nuevos vinos que no habíamos tenido la ocasión de disfrutar en su entorno. Y uno de esos sitios que siempre habían despertado nuestro interés, nuestra fascinación, es el Mosela alemán, y su seductora riesling.

El Mosela es difícil de descubrir en dos días, y nuestro viaje germánico tenía otras paradas, otros puntos de interés (como darnos una vuelta por el Rheingau, otra comarca espectacular, otra riesling fantástica) que convirtieron nuestra incursión en la comarca del Mosel-Saar-Ruwer, en una intensa toma de contacto.
El Mosela es el más grande afluente del Rhin, con 545 kilómetros, de los cuales alrededor de 128 serpenteantes kilómetros (desde Trier hasta Koblenz), cubren extraordinarios paisajes naturales donde el viñedo adquiere un protagonismo mayúsculo.

Mi intención era conocer don hitos dentro del vino riesling: la bodega Dr. Loosen, donde Ernst Loosen ha revolucionado la concepción sedosa y melosa de esta seductora uva blanca, y pasear por una localidad donde el vino recorre las calles, baña las plazas y se sienta a tu lado en los bancos de las terrazas: Bernkastel-Kues. Es el Mosela medio, un lugar donde habitaron germanos, celtas y romanos, donde la cultura del vino celebra más de dos mil aniversarios.

Dr LoosenEl viñedo del Reloj de Sol

Jancis Robinson ,Wine Spectator, Decanter…. grandes gurús de este apasionante mundo han reconocido, en los últimos tiempos, los vinos de esta bodega situada en las afueras de Bernkastel. Su secreto, su maravilla, está en los escarpados viñedos, siempre asomados a la brillantez del rio, siempre buscando ese reflejo de los rayos del sol para alimentar de vida y calor el fruto; uva que recibe el aporte mineral de la pizarra que recubre todo el suelo de los viñedos del Mosela, que le da protección, le aporta luminosidad y le otorga especificidad.
En su bodega, donde reposan, a modo de tributo, algunas de las botellas más señeras de las grandes bodegas europeas, comprobamos porque los vinos de Dr. Loosen están tan admirados entre los paladares vitivinícolas. Un total de once vinos recorrieron, de manera majestuosa, nuestro paladar, y mostraron como se convierte en un vino admirable los viñedos que minutos antes habíamos recorrido; viñedos como el del Reloj del Sol (sonnenuhr), ocho parcelas que producen un vino de una mineralidad excepcional, franco, fresco  y de fruta sutil y sugerente; o los más inclinados, recorridos por unas escaleras laterales (Treppchen) para poder acceder y trabajar en ellos, donde la vendimia tardía nos introduce en un mundo de ensoñaciones vinícolas; viñedos trabajados a mano, cepa a cepa, mimados de manera individualizada, llegando a invertir más de tres veces más del tiempo que requeriría una viña plantada en un terreno llano.
Los escarpados viñedos del MoselaEn Dr. Loosen se disfruta, apasionadamente, desde el vino más básico, el vino más joven, trabajado con la misma intención y entusiasmo, hasta el más top de la gama. Vinos de 2008 tan sutiles, tan integrados de acidez y frutosidad, como “Wehlener Sonnenurh” o “Ürziger Würzgarden Grosses Gewächs”, un vino, éste último, de notas más untusosas, donde la vainilla y ciertos toques especiados complementan sutilmente la presencia pizarrosa.
Vinos secos (tocken), y semisecos (que en esta parte de Alemania llaman feinherb). Vinos que te introducen a placeres mayores, al Riesling Spátlese del “Ürziger Würzgarden” (el jardín de las especias), un vino meloso, de fruta madura, especias muy finas, y todo ello protegido por una refrescante acidez, creando un conjunto redondo, armonioso, complejo y seductor.

Y si el universo Spätlese es sutil y elegante, entrar en la dulzura del Riesling Auslese es transportarse a otra dimensión, a otro paraíso enológico, dominado por la botrytis de la uva. De la mismas ocho pequeñas parcelas del Reloj del Sol (reloj que vigila sigiloso la dulce y lenta madurez) catamos “Wehlener Sonnenuhr Rielsing Auslese”, la esencia del vino, erótico dulzor intensificado con su fresco caminar. El sueño materializado vino.
 Aunque la voluptuosidad alcanza la materialización líquida en el Riesling Beerenauslese del 2006, un vino del que cada palabra que escribiésemos sería, “casi”, una falta de respeto.