Dehesa del Carrizal, Vinos de Pago atípicos

vinedookEn 1984  el médico, empresario y gran aficionado a la caza Manuel Gomez Sequeira compra una finca cinegética al NE del Parque Nacional de Cabañeros, en el municipio de Retuerta de Bullaque (Ciudad Real). Tres años después, como prueba, planta las primeras 8 Hectáreas de Cabernet Sauvignon, elaborando su vino en la bodega de Carlos Falcó, para asegurarse de la calidad de sus uvas antes de realizar nuevas inversiones. El resultado es satisfactorio, y en 1997 se amplía el viñedo con las  variedades Syrah, Merlot y Chardonnay, no siendo la primera añada en su propia bodega hasta 1999. Dicha ampliación se completa con la variedad Tempranillo en el 2000,  llegándose a las 28 Ha de viñedo que actualmente poseen.

Dehesa del Carrizal está acogida a la denominación ‘Vino de Pago’, que establece la Ley de la Viña y el Vino de 2003. En ella se dan una serie de requisitos que se deben cumplir, de los que destaca el que toda la uva proceda de dicho Pago, entendido éste como paraje o sitio rural singular (en cuanto a características de suelo y microclima) con respecto a otros de alrededor, que da vinos de calidad contrastada durante al menos 5 años y con extensión no superior al municipio en el que se ubique.

Llegamos a la finca y nos recibe su enólogo, Miguel Angel Benito, joven con experiencia familiar en el campo y también en bodega; no en vano trabajó en Dominio de Valdepusa, donde conoció a su reputado colega Ignacio de Miguel, quien le asesora en la actualidad. Allí nos comenta esa singularidad de terruño y clima de la que hablábamos antes: <<estamos en suelos arcillosos, con piedra en superficie, Ph ácidos, con altitudes de 700-900 m., y pluviosidades altas. Todo ello nos da ese rasgo diferenciador, sobre todo si pensamos que estamos en La Mancha>>.

El viñedo lo tienen en espaldera, con una zona de Syrah y Merlot con el sistema Smart-Dyson, para aprovechar la superficie de viñedo expuesta al sol, dando vinos más compotados para complementar los cupajes. Realizan vendimias mecánicas (nocturna o diurna en función de variedades y climatología), de las que Miguel Angel asegura ser más beneficiosas para ellos por su rapidez, permitiéndoles aguantar hasta el último momento para que la maduración sea óptima. Además, por estar situados alrededor de bodega y utilizar remolques de transporte de poca profundidad, la uva llega para su elaboración en perfecto estado, pasando después a mesa de selección y llenado de depósitos.

tinasokDe la elaboración de sus vinos destacaremos las fermentaciones malolácticas que las realizan en depósitos de acero inoxidable o grandes tinos de roble (cada variedad por separado), que aportan beneficios a sus vinos. En la crianza se emplean barricas de distintas procedencias, con predominio de robles franceses y húngaros sobre los americanos, con una antigüedad máxima de 5 años. De ellas se sacan los diferentes ensamblajes, labor en la que los enólogos tienen la última palabra, para después pasar a la crianza en botella para que el vino llegue al consumidor en perfecto estado.

Llegamos a la hora de la verdad, la cata, y allí observamos otra de las sorpresas gratas que nos da esta bodega. Nos encontramos una gama de productos con una relación calidad-precio que va desde los 5 a los 22 €, lo que nos indica que lo de ‘vinos de pago’ no tiene doble sentido desde el punto económico. Tenemos una variedad de vinos que se ajustan a todos los bolsillos, lo cual se agradece en estos tiempos de crisis.

Salon de CazaEmpezamos con su gama MV (Azul y Rojo), en la que nos encontramos vinos para el día a día, sin complicaciones,  cupaje de sus uvas tintas con predominio de la Cabernet Sauvignon y diferenciados en el tiempo de crianza en barrica. De ahí pasamos a su monovarietal de Syrah 06, un vino que agrada y que invita a beber, con una frescura y equilibrio entre fruta y madera que lo hace polivalente para maridarlo con distintos tipos de comidas. Después seguimos con su Cabernet Sauvignon 04 y su blanco de Chardonnay, que para mí son el claro exponente de esa ‘atipicidad manchega’ que representa la bodega. El primero por su elegancia y suavidad puede ser un vino para relajarte y disfrutarlo con o sin comida; en cuanto al segundo demuestra una frescura y un equilibrio con la madera nada cargante, que podría ser perfecto tanto para un marisco o pescado graso, como para una carne blanca.
Para el final hemos dejado a su top, el Colección Privada, del que se sacan unas 2.000 botellas y que podríamos definir como redondo y pleno. Tenemos un vino que va creciendo en nariz con el tiempo y mostrando en boca suavidad de tanino, peso de fruta, frescura y un grato recuerdo después de beberlo.

Por último, si son aficionados al enoturismo, en Dehesa del Carrizal hacen catas para grupos de más de 10 personas, complemento ideal para un fin de semana en el campo, conociendo el Parque Nacional de Cabañeros en sus múltiples versiones (senderismo, rutas 4×4, etc), visita de la que no saldrán defraudados. Además, por si fuera poco, siempre podemos visitar Toledo capital o comer en alguno de los pueblos de alrededor algún buen plato de caza, verdaderos expertos en esta zona.