Chuletón & Blogs: Una delicia, un placer

El evento del pasado martes, Chuletón & Blogs, organizado por la gente de Restaurantes en Madrid, es de los que dejan huella en el corazón… y en el flotador de la cintura. Llevo dos días sin bajarme de la mountain bike intentando quemar las calorías que ingerimos en la Taberna 1929. Y dejan huella porque en estos tiempos estamos muy necesitados de poder juntarnos, charlar y disfrutar de una gran cena; y más si es por la cara.
Cuando el chuletón llega al fuegoAlguna vez lo he dicho, y vuelvo a reafirmarme: no soy un bloggero típico (si es que hay bloggeros típicos, porque más bien cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre); quiero decir que rehuyo bastante de los encuentros bloggeros, ni siquiera de los que se hacen en torno al mundo del vino, y tampoco frecuento los foros. Para mi el blog es una manera de trasmitir y compartir experiencias con otra gente que tiene los mismos gustos y pasiones que yo. Y me gusta que sea también un espacio para que otros amantes del mundo del vino, de la gastronomía, de los viajes, del aceite, etc, etc, compartan, aquí, en www.turivino.com sus experiencias. Por eso es un blog abierto, para que realmente sea una comunidad de experiencias en torno al mundo del vino.
Esta charla (perdón por ella, pero es que a veces me pongo muy trascendental) era para explicar porque no suelo asistir a encuentros; y eso que cada vez que voy a un evento conozco gente fantástica. Pero he de reconocer que los eventos de Cucharete tienen un carácter especial; y no es porque nos pongamos “gochos” a comer, ¡¡no!!. Es el ambiente, la gente, los propios cucharetes que te insuflan dinamismo y buen rollo. Es todo lo que rodea a cada uno de los “saraos”; porque ellos creen en lo que hacen y contagian ese ánimo.
Hablaré de los chuletones, porque la gente de la Taberna 1929 los ponen de muerte, pero primero he de felicitarme por la gente que conocí el martes; coincidí con Luis Rodriguez, un auténtico photoman, de Profundidad de Campo, David, de Pisito en Madrid, Fernando Tellado, toda una eminencia en worldpress, editor de Ciberprensa, y que fue un placer conocer, Miguel, de Soy Gik, un estómago insaciable (“te pusiste como el tenazas, Miki). Buena gente, buena velada, a la que sólo he de poner un “pero”: durante la cena la mayoría de los asistentes no dan descanso  a los móviles, “twiteando” frenéticamente.

El chuletón visto a través de la copa de vinoY hablemos de la carne; éramos 30 y teníamos para nosotros 40 kilos de buey. Cada chuletón entraba en la parrilla mugiendo (ver la foto del chuletón en crudo) y salía pidiendo a gritos ser devorado. Y eso es lo que pasaba, nada más llegar a la mesa, por lo menos en la zona que tuve la suerte de estar; porque los 30 comensales estábamos divididos en dos mesas, la A y la B, y cada uno tenía sus sitio, tenía asignado su silla y sus compañeros de orgía bovina. La carne fantástica, sedosa, tierna, hecha en su punto y servida sobre una plancha caliente para poder pasarla más, si ese era tu deseo. El vino, Avenencia, cumplió su papel dignamente: complementó a los chuletones y puso ese punto refrescante y algo tánico a la noche.

Hubo quien se retiró antes del segundo asalto, y quien recorrió muchos kilómetros para disfrutar de unos auténticos chuletones. La finalidad de este tipo de eventos es dar a conocer un local, un restaurante, una propuesta; mi recomendación es que, si vais por la zona de Argüelles, en Madrid, y tenéis ganas de comer buena carne, Taberna 1929 es una buena opción. Y sino echarle un ojo a las fotos, las dos que Turivino ha colgado en este post (el chuletón crudo y cuando llega a la mesa), o las cientos que se hicieron en el Chuletón & Blogs.