Bodegas Barreda

Reportaje emitido, sobre Bodegas Barreda, en el programa “Paisajes y Sabores”, de Radio Exterior de España, RNE, el pasado 5 de Mayo de 2009

Cepa vieja de la Finca Paño FinoCorral de Almaguer, al Este de la provincia de Toledo, población de remota historia, pues ya los íberos poblaron los cerros cercanos a la actual población. Romanos y posteriormente moros dieron pujanza a la villa asentada sobre los márgenes del rio Riánsares.

 Hoy enclavada en mitad de la población, la Bodega Torre de Barreda fue construida en las afueras de la localidad toledana, cuando D. Manuel de la Barreda y Treviño empezó las obras. Hablamos del año 1945. Sin embargo en la casa de la familia, en las reliquias encontradas, se constata que ya hacía vino en el siglo XVII. Estamos hablando de una bodega enclavada en la tradición familiar, de lazos de siglos entre la familia de la Barreda y el mundo del vino, aunque, el pasado de su embotellado es reciente.

La bodega, las instalaciones, nos recuerdan a la típica bodega manchega, donde la mayor parte de la actividad se desarrolla en el patio; allí se localiza la recepción de la uva, la selección y los depósitos de acero inoxidable. Lo más llamativo, lo más curioso, lo encontramos en la sala de antiguos depósitos. Bodegas Barreda sigue conservando y utilizando, los depósitos de cemento; en ellos realizan la fermentación maloláctica de sus vinos. Unos depósitos que han sido modernizados, recubiertos de resina Epoxi y cerradas sus bocas con tapas, cada una de ellas realizada a medida para un cierre hermético y total del depósito.

Con estos mimbres realizan, elaboran, el vino que nuestros amigos de 3 Copas 1 Vino han seleccionado para el mes de Mayo, Paño Fino 2005. La máxima expresión de la uva tempranillo manchega, un vino con carácter, expresivo, aromático, frutal y con una boca maravillosa.Parte central de la cepa de Paño Fino
Pero no es su único vino; en la visita que realizamos a la bodega, donde nos recibieron y atendieron, de manera extraordinaria, Marc, enólogo, Julián Crespo, Director Comercial y Juan Barreda, propietario de la bodega, elaboran otros grandes vinos que, entre sus virtudes, podemos destacar, la excelente relación calidad-precio. Siguiendo la escala de valores marcada por el bolsillo, por debajo de Paño Fino se encuentra Amigos, un coupage de tempranillo y syrah magnífico, sedoso, atractivo y muy elegante. Probamos la añada 2005, en su punto, y estrenamos 2006, con un potencial salvaje, un vino que dirá muchas cosas en los próximos meses.
Y por debajo de ellos, la línea básica, dos varietales magníficos, que no llegan a los 5 € en la calle y que no debemos dejar pasar; hablamos de un tempranillo criado unos meses en barrica y un syrah, también criado en barrica, más que interesantes.

En medio del viñedo de Paño FinoPero por encima de todo lo anteriormente narrado, debemos destacar el valor humano que encontramos en Bodegas Barreda. Juan Barreda, Julián y Marc, nos abrieron su casa; bueno la de Juan, que para eso es el jefe. Y lo decimos como lo vivimos. Si alguien te abre sus puertas, te enseña lo que está haciendo y te lleva a su casa a comer (excelsa preparación la ofrecida por Estrella) es que te está abriendo directamente el corazón, nos está ganando como amigos, y este gesto no tiene precio. Es de admirar el trato que nos dispensaron, a mí y al equipo de 3 Copas 1 Vino que cada mes realiza y descubre pequeñas joyas embotelladas para toda la comunidad vinícola, Carlos Enrique López, fundador de la Asociación de Cata Baco Vive, Antonio Rubio, un magnífico enólogo y Roberto Fernández, responsable de la Vinacoteca Las Nieves de Alcorcón. 4 apasionados del vino que disfrutamos de la compañía, de la charla y del buen ambiente de Juan y de Julián.

Una jornada que remató en los viñedos de la finca de Paño Fino; viñas viejas, plantadas en los años 40, de escasa producción, pero que da una uva de una calidad extraordinaria. Unos viñedos alejados de cualquier distorsión humana, alejadas de cualquier población, donde se puede escuchar el silencio, donde cualquier sonido es una dulce melodía para el alma, y donde no tiene precio poder disfrutar de un último vino, entre las viñas, antes de regresar a la ciudad.