Tinto Figuero Crianza 2003

Tinto FigueroUva: 100% tempranillo.
Crianza:
12 meses en barrica de roble francés.
Bodega:
Bodega García Figuero. D.O. Ribera de Duero.
Precio:
12 €

ELECCIÓN DE: Roberto Jiménez, sumiller del Restaurante -Vinoteca Las Nieves, situado en Alcorcón (Madrid).

Este mes apuesto por un Ribera del Duero; y por una familia con muchos años dedicados a la vid, y muy poquitos dedicada a sus propios vinos. Bodegas y Viñedos García Figuero nació en el 2001, y de esa añada es su primer vino sacado al mercado, un tinto con 4 meses de barrica, que dejó sorprendido a todos los que tuvimos ocasión de catarlo.

Han ido pasando la cosechas y esta bodega ha ido creciendo y adquiriendo sabiduría a la hora de tratar y mimar los vinos, y su cepas, algunas de ellas de más de 50 años, parte fundamental a la hora de elaborar su Tinto Figuero Crianza, como éste que nos ocupa, él de 2003. Un vino con una espectacular crianza, enclavado en una de las zonas con más auge de los últimos años; en pocos años esta bodega ha colocado sus vinos entre los mejores “Ribera”, sin discusión ninguna, sobre todo teniendo en cuenta un parámetro esencial par nosotros como es calidad-precio.

Nada más verlo en la copa, apreciamos un vino de capa alta y lágrima muy elegante y un deslumbrante color rojo picota, con ribetes algo violáceos, todavía, lo que es un claro indicativo de la larga vida que tiene por delante.

En nariz es toda un explosión de aromas; los más característicos de la uva, esas esencias frutales, combinan de manera majestuosa con los recuerdos minerales, y sobre todo con los tostados característicos del roble; aromas muy bien integrados, aportando cada uno sus peculiares características para crear una sensación armoniosa y orgánica.

En boca resulta ser un vino muy estructurado, sabroso y potente, con un paso muy agradable y unos taninos muy pulidos, dejando una sensación aterciopelada, sensación estable gracias a su final muy largo.

Que lo disfrutéis!!

OPINIÓN Y CATA DE: Antonio Rubio, enólogo.

Ya tardaba en aparecer por aquí un Ribera del Duero, posiblemente la segunda denominación más famosa de España en tintos tras la omnipresente Rioja. En este caso se trata de la bodega familiar (me encanta todo lo que conlleva este concepto en el mundo del vino) Tinto Figuero ubicada en La Horra (Burgos).

La de veces que habré pasado esta vendimia 2007 por su puerta en busca de viñedos viejos que hubiesen sobrevivido a la helada de octubre. Sus propietarios, viticultores de toda la vida, poseían 45 Has de viñedo, de las cuales la mitad aproximadamente tienen más de 60 años. Cansados de vender la uva a terceros, en el 2001 decidieron emprender la gran aventura de crear su propia bodega con resultados excelentes.

El vino propuesto es su crianza 2003, un gran desafío por no ser precisamente una gran añada debido a las lluvias de verano y septiembre. Aún recuerdo como se hablaba entonces de que se iba a ser la vendimia más temprana de la historia debido al verano tan seco y caluroso que hubo, pero finalmente no fue así ya que a la uva le costó madurar a nivel fenólico. Por eso sus vinos se muestran extremadamente maduros en nariz.

El resultado de este crianza y teniendo en cuenta esta premisa climatológica es muy bueno, con un vino rojo picota de ribete violeta con algún matiz rojo indicador de la evolución. Nariz que recuerdan a los frutos rojos muy maduros en estado ya de compotas y fondos balsámicos y especiados como la pimienta, el clavo y el tomillo. De entrada suave y paso amable con unos taninos de roble muy pulidos e integrados en el conjunto. Destaca el final un pelín amargo de longitud media. 82 puntos para mi “guía”.

OPINIÓN Y CATA DE: Carlos E. López, Catador y Socio Fundador de la Asociación Grupo de Cata BACO VIVE.

Este vino está elaborado por la Bodega García Figuero, instalada en el municipio de La Horra (Burgos), una zona privilegiada de la Ribera del Duero.

Al igual que en el año 1725 la villa de La Horra se emancipó de la de Roa para emprender su andadura en solitario, la familia García Figuero, en el año 2001, da el gran salto, pasando de ser meticulosos cultivadores de uva, que vendían a otras bodegas, a fundar la suya propia y empezar a elaborar vinos de calidad.

En la cata de Tinto Figuero crianza 2003, realizada a una temperatura de 18º, podemos apreciar:

Vista: Bonito color cereza oscuro, de ribete rubí, capa media-alta y densa lágrima casi incolora.

Nariz: De buena intensidad, franca y atractiva, destacando un gran equilibrio entre fruta y madera. A los aromas de fruta negra madura se le unen notas cremosas, especiadas, regaliz y hasta un ligero toque mentolado. Todo un conjunto que invita a llevarlo a la boca.

En boca es un vino de buena entrada y buen recorrido, de cuerpo medio, sabroso y con una considerable amplitud que llena el paladar de sabores tostados y afrutados. Su tanino es amable y pulido, la acidez ajustada y tiene un final, ligeramente amargoso, y de bastante persistencia.

Como conclusión podemos decir que es un vino honesto, sobrio, equilibrado y bien hecho; con unas cualidades aromáticas muy bien integradas, un agradable y fácil paso de boca, y en un estupendo momento de consumo.

Nuestra valoración: 84 puntos.