PQ Primicia 2008

Uva: Principalmente Tempranillo, aportación de otras variedades.
Bodega: Viñas de Alange, Bodegas Alvear.
DO Ribera de Guadiana
Crianza: 4 meses en barricas de roble nuevo francés
Precio: 5,50 €

ELECCIÓN DE: Ángel Layos, sumiller del Restaurante La Factoría, situado en Majadahonda (Madrid).

Alvear; a todo el mundo le suena este nombre. ¿Será por sus vinos de Montilla? Eso es seguro, pero como muchos sabemos, Alvear es una gran bodega que abarca mucho más que Montilla, por eso hoy vamos a hablar de la Ribera; ¿Ribera del Duero? no esta vez no, Ribera del Guadiana es lo que hoy nos ataña.
En el pueblo del Alange esta la finca de Palacio Quemado, propiedad de Bodegas Alvear, con una extensión de unas 3000 hectáreas, de las cuales tienen plantado unas 100 de viñedo, divididas en parcelas de 4 hectáreas para su control, de variedades como la Tempranillo, Syrah, Garnacha, Cabernet Sauvignon, Pardina y alguna sorpresa mas…

Bueno hablemos del caldo; este vino tiene un hermano mayor llamado PQ, que viene a ser en base de Syrah, que es una maravilla, si hablamos de calidad precio. Así que su hermano pequeño no podía quedarse corto, pero este es en base de Tempranillo; y aunque ignoramos exactamente qué, sabemos que algo más compone su coupaje…
La botella es oscura troncocónica, señorial; la etiqueta es gris cromo, con el logo del vino nombre y añada. La cápsula va a juego y la contra contiene información completa del vino, características de la añada y bodega; el corcho es natural parafinado y el nombre Alvear es sus costados.

Color cereza, muy intenso con ligeros toques de violeta en su ribete.
La nariz es extremadamente compleja; la tempranillo como principal de las variedades desprende aromas de frutas, zarzamoras golosas y maduras, pero tiene notas muy complejas de otras variedades; arriesgaría y diría que una parte de  Syrah le aporta golosidad, y que algún otro varietal hay… Sobre las maderas en las que permanece 4 meses predominan los panes tostados, caramelos y un punto balsámico del roble francés, y un sutilísimo coco y vainilla que acompaña muy bien a la Tempranillo del roble americano.
Sutil en boca, muy equilibrado, nos llena la boca y las encías. Lo principal es la fruta roja; se mastican moras y fresas maduras. También nos envuelve acidez, un tanino presente pero muy agradable, que nos deja buen final largo.

El precio de este vino es irrisorio en lo que a su calidad y presentación merece.
A maridar con “Raviolis rellenos de queso de cabra con salsa de espárragos trigueros y queso azul”.
Mi puntuación: 8,5

OPINIÓN Y CATA DE: Carlos E. López, Catador y Socio Fundador de la Asociación Grupo de Cata BACO VIVE.

En el municipio de Alange, a muy poca distancia de la romana ciudad de Mérida, se encuentra la gran finca Palacio Quemado, con más de 3.000 hectáreas de terreno, de las que unas 100 están plantadas de viña. Esta finca es propiedad de la familia Losada Serra quien allá por el año 2000 decidió asociarse con el prestigioso grupo vinícola Alvear para elaborar, en estas duras tierras de conquistadores, vinos de calidad. Empeño nada fácil ya que la climatología de la zona, tan rigurosa en verano, obliga a adelantar todos los años la vendimia casi en un mes, con respecto a la mayoría de zonas españolas, y convierte en una misión casi imposible el cultivo en óptimas condiciones de las variedades tempranas, como es el caso de la Tempranillo; variedad que es mayoritaria en el vino que hoy se presenta a la cata.

Ya hace tiempo que me fijé en uno de los vinos que elaboran, el PQ, atraído por la calidad que conseguía la bodega a una estupenda Syrah, y ahora aparece el PQ PRIMICIA, un vino de corte moderno, de gran equilibrio entre fruta y crianza (sólo cuatro meses en barricas de roble francés nuevas), y que con un precio muy competitivo pretende dar satisfacción a una gran cantidad de consumidores.
De su cata, a una temperatura de 16º, destacamos:
Vista: Brillante y bonito color rojo cereza oscuro con ribete granate, de buena intensidad de color que le viste de una capa alta, glicérico y denso en la copa.
Nariz: Tiene buena potencia, franco y bien equilibrado. Los aromas de fruta roja y negra muy madura, están acompañados de los aportados por la crianza, que aunque corta, ha dejado claramente su huella, aportando al conjunto toques balsámicos, tostados y alguna nota mentolada. Su evolución en la copa es hacia muy goloso, con profusión de recuerdos de cacao.
En boca tiene una entrada de media intensidad, cálido, de medio cuerpo y amplitud, seco, con taninos presentes, correcta acidez y final de media persistencia, ligeramente amargoso.
Un vino que tanto en nariz como en boca resulta bastante equilibrado y que aconsejamos servir un poco fresco, sobre los 16 grados. En resumen, un vino muy interesante debido a su calidad y precio.

Nuestra puntuación: 8,0

OPINIÓN Y CATA DE: Antonio Rubio, enólogo.

Durante todos los años que llevo como aficionado al mundo del vino, mucha gente me comentaba que Extremadura era una asignatura pendiente.
Nunca he sido un gran aficionado a esta zona pero he de reconocer que desde que mi buen amigo Angel Layos un día insistió en su casa para que me tomase un Palacio Quemado de Bodegas Alvear mi afición a la región del Guadiana ha cambiado considerablemente. Desde entonces, esta bodega se ha convertido en mi primera recomendación cuando alguien me comenta la dudosa calidad de los vinos extremeños logrando el mismo efecto en los nuevos consumidores.

Sin embargo esta es la primera vez que pruebo este PQ Primicia 2008, una primera vez que recordaré con mucho agrado ya que ha satisfecho todas mis expectativas. Y es que con este vino la bodega pretende alejarse de sus vinos más clásicos, elaborando un vino moderno y muy fácil de beber con solo un paso por madera de 4 meses. Lo que se intenta es embotellar principalmente fruta y creo que el objetivo ha sido cumplido, siendo un vino que no creo que nadie (tanto apasionados como primerizos) pueda rechazar.

De intenso color cereza y muy buena capa de color, el vino en nariz te traslada a los aromas de mermelada de frutos rojos. Persiste un fondo tostado dulce muy agradable que le aporta profundidad y complejidad en nariz. En boca es de ataque muy goloso, con un paso fácil y aterciopelado, pleno y carnoso y un final muy largo sin amargos desagradables. Un vino para disfrutar a una temperatura de 15 grados y en ambientes informales.
*84 puntos. *

No se os olvide dejar hueco para un PX de la misma bodega en los postres, por ejemplo un dulce viejo 2000.