L’Hereu de Nit 2008

Uva: 55 % Macabeo, 20 % Xarel·lo, 20 % Parellada, 5 % Monastrell.
Bodega: Raventós i Blanc.
DO Cava
Crianza: Crianza mínima de 15 meses en rima.
Precio: 11,95 €

ELECCIÓN DE: Ángel Layos, sumiller. Campeón V Concurso Vila Viniteca

Hace 139 años Josep Raventós  regresó de Champagne, para revolucionar la historia del mundo vitivinícola en nuestro país, conocedor del método tradicional elabora la primera botella de vino espumoso es este país.
Fue su hijo Manuel Raventós el que acabaría puliendo la elaboración y definiendo las variedades de lo que a día de hoy conocemos como Cava.
De esto ya ha pasado más de un siglo y curiosamente a día de hoy lo que tengo ante mí es otra botella elaborada por Manuel Raventós; son muchos años de historia y la línea del L´hereu sigue su curso y su evolución.

La bodega de Don Manuel Raventós está situada en Sant Sadurni d’Anoia; es una bonita construcción, que esta presidida por un enorme y precioso roble que hace un aproximadamente un año decidió descansar un poco y ahora vive “tumbadito” a puertas de la bodega.
Lo que allí se elabora es una gran gama de cavas, todos ellos reservas, con un mínimo de 18 meses en rima, y algún vino tranquilo que no deberíais pasar por alto. Debido a la edad del viñedo y al ser propietarios del propio, la familia controla todos los parámetros de la elaboración y así consiguen estar en la cúspide de los mejores vinos espumosos de este país.

Delante tengo una botella de L´hereu de Nit 2008, la primera apuesta de una cava “rosado” de la familia; digo que es un cava rosado entre comillas porque este no es un rosado al uso, ya que se compone de las variedades básicas del cava, Macabeo, Xarel Lo y Parellada, todas ellas blancas, pero lo que le da ese color rosa palo es el pequeño aporte de monastrell.
He de reconocer que la primera vez que probé el L´hereu de Nit, fue su primera cosecha y no me gustó; pero tengo una explicación al respecto: como todo en la vida mi gusto por los vinos creo que ha evolucionado y cambiado; hace años, cuando uno empieza a catar, se deja maravillar por la gran concentración de todo en los vinos; pero a día de hoy ya no soy capaz de terminar muchas de las botellas que abro, y me doy cuenta de que nos estamos equivocando, y ahí es donde entra este cava.
Con su botella de vidrio marrón, etiquetado como su hermano L´hereu pero con un baño de color rosa, el color de este cava es un rosa palo, la n es muy fresca, fruta roja sutil acompañado de aromas cremosos de pastelería, y manzana cherry roja bien madura. En la boca es un refresco ideal para los días de verano, los toques de la manzana, la fresca acidez y la burbuja nada abusiva convierten  este cava el compañero ideal para disfrutar de uno de los mejores espumosos de menos de 12 €.

A maridar con desayuno, croissants con mantequilla, tortillas con huevo y bacon, ensalada de mozzarela con orégano y aceite de oliva.
Mi puntuación 9.0

OPINIÓN Y CATA DE: Carlos E. López, Catador y Socio Fundador de la Asociación Grupo de Cata BACO VIVE.

Cuanto me alegro de esta elección de mi compañero Ángel. Y es que siempre que tengo que catar un cava, de alguna manera, se me iluminan los ojos y se alegra mi corazoncito de catador, porque cuando bebes un cava, al sentir su bullicioso y chispeante encuentro en la boca, todos nos predisponemos a compartir alegría y a ver las cosas con más ilusión. Quizás, por ello, han conseguido ser  los vinos más seleccionados por todos nosotros para eventos festivos y celebraciones.
Pero yo soy de los que van un poco más allá en mi apuesta personal por estos vinos y pienso que porqué si el beberlos nos produce ese placer y además tienen la virtud de acompañar con éxito tantas opciones gastronómicas, entonces, ¿por qué limitar su consumo a tan reducidos momentos especiales?

Y especial es, desde luego, este cava que hoy nos llega a la mesa de cata.
Hay un color que define este vino, que lo identifica, y lo hace desde antes de abrir la botella, en cuanto la vemos. Se trata de un rosa pálido, casi palo, muy delicado y desde luego de los que son capaces de “adornar”, de iluminar el sitio en donde se coloque la botella.
Y digo que ese color representa al vino porque, cuando lo servimos en la copa, (yo he elegido para este acto una de tipo flauta pero con la zona central ligeramente más ancha que la boca),  la copa se tiñe de un precioso y delicadísimo color rosa palo; … y empieza el baile, la música, el chisporroteante burbujeo de la alegría convertida en vino.
Les contaré un secreto que, por favor, espero que quede entre nosotros; y es que aunque este servidor de Vds. tiene siempre cuando cata la sana costumbre de escupir, hay vinos “especiales” en que esta buena práctica de catador se “le olvida” y acabo bebiendo el sorbo que con tanto mimo y detenimiento he analizado en mi boca.  Y esto es lo que me ha pasado con De Nit.

Raventos i Blanc, lleva ya varias generaciones elaborando cavas de gran prestigio, por lo que no es ninguna sorpresa que llegue a nuestras manos un vino suyo que, a una gran calidad, sume la nada despreciable circunstancia de tener un precio comedido; lo que convierte su bebida en un pequeño placer al alcance de todos y cuyo disfrute solo precisa de un pequeño ritual: servirlo a la temperatura adecuada (bien frío) y en una copa de cristal.

De la cata de De Nit 2008, destacamos:
Vista: De color rosa pálido, muy delicado, con irisaciones cobrizas, limpio, brillante, con abundantes burbujas, finas, continuas, formando círculos en el centro de la superficie del líquido y una corona en los bordes de la copa.
Nariz: Tiene un aroma de media intensidad, franco, vinoso, con predominio de los matices afrutados, recuerdos de levaduras, brioche de cerezas y fino toque ahumado.
Boca: Fresco y cremoso en todo su recorrido, que se hace especialmente patente con la explosión de las burbujas en la boca; con mucha fruta, más bien seco pero con cierto talante goloso, sabroso, de toque finamente amargoso, con gran frescura cítrica, el carbónico muy bien integrado y un final de estimable largura, intenso y fresco.

En conclusión un cava que por su precioso color, su finura, su intensidad de sabor, su cremosidad y su frescura, tiene todas las cualidades para acompañar con éxito cualquier aperitivo y la mayoría de momentos gastronómicos, y que resulta ideal para casi cualquier hora del día. En fin, como les he dicho anteriormente, un vino para disfrutar a un precio muy razonable.
Mi valoración: 8,7

OPINIÓN Y CATA DE: Luz Divina Merchán, Enóloga y Sumiller, Responsable de QueLujo Gastronomía y Vinos.

Comienza los primeros calores del verano. Días largos y calurosos, con noches donde baja la temperatura, pero no lo suficiente como pasar frío. Vinos blancos, rosados, de maceración carbónica o espumosos son los más apetecibles, ¿Qué os parece si nos tomamos un cava?.
En esta ocasión, nos vamos a la región con más tradición e historia sobre el Cava, el Penedés. Allí encontramos a la familia Raventós i Blanc, heredera en 1492 de las 90 hectáreas que desde 1986 conforman la finca, modelo Pago, de Raventós i Blanc.
Bodega Premio FAD 1989, Producción Integrada, en proceso de certificación ecológica, una gestión sostenible, como el sistema de recuperación de aguas pluviales o combinar el cultivo agrícola (cultivo de almendros y robles en los márgenes de las parcelas) con la actividad ganadera (vacas y ovejas en sus parcelas en invierno), son algunas de las acciones que les define.
Y cuentan con un símbolo, un amuleto, que llevan todos y cada uno de los vinos y cavas que elaboran y que preside la finca, que es el Roble de más de medio siglo. Tengo que decir que estuvieron a punto de perderlo, pero por lo que me confirmaron hace poco en un evento personas de la bodega, el roble se encuentra “al pie del cañón”.

El cava que se propone es el cava rosado De Nit 2008, el ensamblaje tradicional del cava con las tres variedades blancas (55% Macabeo, 20% Xarel·lo, 20% Parellada) al que se le suma una variedad tinta (5% Monastrell) para aportarle color y algo más de estructura.
La Vendimia manual, en cada etapa atmósfera controlada, el ensamblaje y segunda fermentación en botella con una crianza mínima de 15 meses en posición de rima.
Producción: 100.000 botellas.
Grado alcohólico: 12 % Vol.

La botella de cava tiene un etiquetado en tonalidad rosa palo con brillos y reflejos que atraen al consumidor, y le hacen pensar en fiesta, reunión de amigos… En la contraetiqueta, me gusta que faciliten la información de las uvas, y un dato aún más importante, para mí, en un vino espumoso: “la fecha de degüelle”, que en este caso es del 03-03-2011, muy reciente. Me indica que la involución del cava prácticamente no ha comenzado, está en plena explosión de sus cualidades organolépticas.
Descorchamos la botella, lo primero que observo es que está bien colocado en corcho amarrado por el morrión. Veo que tanto la chapa como el corcho llevan el sello del roble.
El tapón lo conforman dos discos de corcho natural en la parte de contacto con el cava, y la continuación hecho de conglomerado.

Visualmente tiene un color atractivo a rosa palo, con una burbuja de tamaño medio-fino, que asciende por la copa a gran velocidad. Su corona muy activa, confeccionando constantemente círculos concéntricos.
Una Nariz de intensidad media con aromas limpios, frescura, con notas herbáceas y muy floral. Transcurrido un poquito el tiempo aparecen aromas muy suaves a panadería, fino tostado y regaliz.
En boca una entrada dulzona, con un carbónico vivo, sin ser agresivo, de paso medio, con una acidez marcada y final un poco amargoso.
Es cálido, de persistencia media y con unos recuerdos florales de baja intensidad.

Como cava que es, podría armonizar con casi todos los platos, yo lo he tomado con una merluza al wok y con un poco de salsa de soja y jengibre, acompañada de champiñones.
Sí es cierto que transcurridos unos 15-20 minutos se pierde la intensidad aromática y la textura de cava en boca, el carbónico pierde su fuerza.

Creo que es un cava interesante para copa de bienvenida, en un cóctel a media tarde, esa primera copa que sirve para refrescar, limpiar y ponerte en disposición de comenzar una velada.
Mi nota: 7

OPINIÓN Y CATA DE: Antonio Rubio, enólogo.

Soy un gran aficionado al cava y presumo de conocer algunas marcas así como su evolución año a año. Curiosamente el vino que me propone catar Ángel, proviene de una de mis casas favoritas, Raventós i Blanc. Una de las empresas dedicadas al cava de origen familiar que hoy en día sigue en manos de la familia, controlando todo el proceso de elaboración desde la cepa a la copa. Sus directores técnicos, Manuel y Pepe Raventós (padre e hijo) han sabido trasladar el conocimiento de generaciones sin dejar de actualizar sus vinos.

Siempre hemos valorado desde esta sección, que en los vinos como en la cocina, además de la materia prima (la uva) y el proceso de la elaboración (trabajo en bodega), adquiere igual importancia el ingrediente secreto, el cariño entregado en el proceso por sus creadores. Si tenemos en cuenta que el cava es un vino dos veces vino (realiza dos fermentaciones, la primera para crear el vino base y la segunda en rima, provocando la existencia de la burbuja), este hecho se convierte en fundamental. Por eso, valoro especialmente en el cava la experiencia de generaciones familiares; para mí, la única manera de preservar un estilo único e identificable.

Aún así, reconozco que ya había probado De Nit años antes y nunca me había entusiasmado. Siempre lo he considerado un vino menor dentro de la gama de Raventós i Blanc, aparcado en un segundo plano detrás de otras referencias como La Finca o Elisabet Raventós. Sin embargo, esta nueva añada 2008 creo que ha puesto este vino a la altura de sus hermanos mayores dejándome una excelente sensación se sorpresa y felicidad.

De bonito color salmón y burbuja pequeña, vuelve a destacar en la nariz la fruta roja fresca, golosa, acompañada excelentemente por notas de panadería dulce y recuerdos tostados. En boca posee estructura, volumen y su fina burbuja es una sensual caricia en el paladar. De fina acidez y paso largo, deja una permanente sensación de evasión al tomarlo.
91 puntos aunque claramente le subiría la nota si es verano, de noche y con una excelente compañía.