Gontés Crianza 2005

Uva: 85% Tempranillo 15% Garnacha.
Bodega: Bodegas González Teso.
DOC Rioja.
Crianza: 12 meses en barrica de roble francés y americano.
Precio:
7,50 €


ELECCIÓN DE: Roberto Jiménez, sumiller del Restaurante-Vinacoteca Las Nieves, situado en Alcorcón (Madrid). 

En este país solamente nos movemos en los extremos; y en el mundo del vino, de sus gustos y preferencias, no nos desmarcamos de la corriente general. Lo habitual en la barra de Las Nieves es que la gente me pida un vino, sin mayores detalles, o que me diga, como mucho: “ponme un Rioja; ponme un Ribera”. Generalizo, evidentemente.
El otro extremo es nuestro pequeño debate mensual sobre vinos, nuestra querida sección 3 COPAS 1 VINO: En los casi dos años de vida, no habíamos invitado a un  “riojita”. Y, mira que los hay buenos por menos de 12 €.
Por eso me decidí por apostar por una denominación de origen clásica, Rioja, y por un vino, novedoso, diferente y fiel a su tierra y sus raíces.

Gontés Crianza nace en los viñedos de Labastida, peculiar y acogedora villa alavesa, situada en la margen derecha del Ebro. Uvas recogidas por las trabajadas manos de Jesús González, que después de ceder el mosto de su fruto, pasa a criar en una pequeña bodega, en sus frescos calados ubicados en la antigua judería de Labastida, y excavados en el siglo XIII, curtidos de historias y vendimias. Hablamos de un vino donde la pasión de su bodeguero, su ilusión y su tesón marcan el aroma y  el gusto; Gontés Crianza 2005 nace en Bodegas González Teso. Reconozco que me emociona contemplar un vino de Rioja, intenso de color, ese rojo picota de capa alta, y ese ribete enrojecido que expresa su frescura, tan característica y necesaria par apode guardar un vino como éste 5 o 6 años más (bien conservado, por supuesto).

Esa atracción cromática de la copa, se traslada a la nariz; aromas complejos que entremezclan los frutos silvestres de piel más oscura, como pueden ser la mora y los arándanos, con ciertas notas minerales (sutil percepción de ceniza de carbón vegetal); armoniosos aromas especiados conviven con golosos toques de vainilla y cacao, aportados por la madera de calidad que se usa en la crianza, y un toque láctico, que se ve aromatizado por un toque de fruta roja. Gontés Crianza me retrae a aquella época donde el yogurt de fresa era el final de mi cena; ese aroma de fresa me lo ha vuelto a trasladar este vino alavés.

Gontés Crianza es un vino que va ganando en copa; se va mostrando más expresivo, van ganando los torrefactos, y se van disipando esos recuerdos de las cenas de mi niñez. Y esa expresividad invita a dar el primer sorbo, a dejar pasar ese tanino aterciopelado, sin aristas pero de vital presencia, un paso redondo donde conviven, de manera melódica, la fruta y la madera; donde la fruta madura, mayoritariamente fruta negra, deja un final muy agradable, largo y persistente. Un vino que podría disfrutar sólo, en una relajada tarde de domingo, o en una comida larga, sin prisas, donde los asados sean los protagonistas del plato.
Mi puntuación: 9 puntos

 

OPINIÓN Y CATA DE: Carlos E. López, Catador y Socio Fundador de la Asociación Grupo de Cata BACO VIVE.

Una de la pocas cosas relacionadas con el mundo del vino en la que todos parecemos estar de acuerdo es en que actualmente Rioja es sinónimo de calidad; extraordinario mérito de los riojanos que lo han conseguido a base de muchísimo esfuerzo y de ganarse, día a día, la confianza de los consumidores. Desde hace bastante tiempo y en la actualidad, decir rioja es tanto como decir “buen vino”.
Pero para que podamos situar en el tiempo el empeño de los cosecheros riojanos por ser diferente, por ser los mejores, valga como ejemplo el hecho de que ya en el año 1560, en tiempos en que Madrid aún no era la capital de España,  los viticultores de la zona se pusieron de acuerdo para identificar sus vinos mediante un distintivo común que garantizara a todos los posibles consumidores que el vino allí contenido era de la zona riojana.

Gontés crianza 2005 está elaborado por una bodega enclavada en un pueblo riojano por excelencia, Labastida, en pleno corazón de la rioja Alavesa, donde la Tempranillo encuentra tierras que son un marco incomparable para el cultivo de la vid y en las que, cuidada, mimada,  adquiere sus mejores valores. En su elaboración se han combinado un 85% de Tempranillo y un 15% de Garnacha, lo que le constituye en un rioja personal.

De la cata de Gontés crianza 2005, realizada a 17º destacamos:
Vista: Rojo cereza oscuro, de ribete granate, capa media-alta, brillo ligeramente atenuado y lágrima muy densa con arrastre de algo de color. Nariz: De media intensidad, franco, con un estupendo equilibrio entre aromas de fruta y crianza. De los primeros encontramos  nítidos recuerdos de fruta roja y negra maduras, y de los segundos destacan las notas cremosas y especiadas (vainillas, cacao), tímidos balsámicos y apuntes torrefactos.
Boca: De buena entrada, tiene media amplitud, cuerpo y estructura, buena carga frutal, esencialmente seco aunque la fruta le aporta la golosidad necesaria para que el trago sea placentero, algo cálido, con taninos aún presentes, correcta acidez y un final de persistencia media.
En resumen es un rioja de buena factura, con calidad en la nariz, donde destacamos su equilibrio aromático, y una boca bien estructurada, sería, personal y de buen paso.
Nuestra valoración, 8,6
OPINIÓN Y CATA DE: Antonio Rubio, enólogo.

Cuantas veces nos referimos a Rioja como algo genérico sin prestar atención a los detalles de las subzonas y las añadas. Y es que la Rioja está dividida en tres subzonas que prestan cualidades diferentes a la uva que producen. Para mi es muy importante que el elaborador sepa conjugar las distintas virtudes que puede obtener tanto de la Rioja Alta, como de la Baja o Alavesa a fin de lograr los mejores resultados.
Porque no nos engañemos, estamos ante un momento en que los consumidores demandan más el coupage equilibrado y homogéneo año a año, que los monovarietales o vinos zonales cambiantes de año en año.
Nota curiosa es además fijarnos en la graduación de los vinos, donde estamos notando un aumento del nivel de alcohol. Así este vino que en la añada 2003 solamente tenía 13% en la 2005 se encuentra en 14%. ¿Cambio climático, añada o gusto?. Personalmente soy de la opinión de que la causa es la añada, ya que aunque el cambio climático ya está aquí, sus cambios en el vino se van notando más paulatinamente (ver últimas décadas). Añadas secas y calurosas ayudan al aumento de grado mientras que las más frías nos lo dejan más rebajado. Algo que también podemos controlar jugando con los coupages de las zonas (la Rioja Baja suele dar 1 grado más de alcohol que la Alta).

Pero vayamos a valorar el vino, un crianza elaborado al estilo tradicional riojano. Incluso conservan, por lo que he podido averiguar, el clarificado con clara de huevo natural! De intensa capa de color y ribete cardenal. En nariz muestra frutos rojos maduros y regaliz con acompañamiento floral. La madera se muestra en aromas torrefactados dulces y vainilla. En boca es seco, de paso ágil y cálido. Buen cuerpo bien asociado a la estructura del vino. Duración larga y buen recuerdo.
79 puntos.
Un vino interesante a un precio llamativo.