Ermita Veracruz 2008


Uva: 100% Verdejo.
Vino: Blanco Joven.
Bodega: Bodegas Veracruz. D.O. Rueda.
Precio: 6 €

ELECCIÓN DE: Carlos E. López, Catador y Socio Fundador de la Asociación Grupo de Cata BACO VIVE.

En un país como el nuestro, tan lleno de estupendas variedades de uvas blancas no es difícil encontrar, en casi cualquier parte de nuestra geografía, vinos blancos que ponen su contrapunto de frescura a los calores estivales.
Lo que ya no es tan fácil es seleccionar de entre tantos y tantos vinos blancos buenos como aquí se hacen,  aquel vino que nos gustaría compartir con todos vosotros. Ese vino especial que cuando lo probamos nos pareció sorprendente, diferente, sabroso, casi suculento y que pensamos que es necesario conocer. Decir todo esto de un vino blanco es algo que a muchos pueda parecer excesivo, lo entiendo, pero os aseguro que no es así. Después de pensarlo bastante, me he decidido por un vino que estoy seguro que cuando lo probéis os va a gustar mucho.
La D.O. Rueda elabora con la variedad de uva Verdejo, alguno de los blancos más distinguidos de España, personales y ricos; y lo más destacable, a unos precios muy comedidos, otra cualidad que el consumidor sabe apreciar en su justo valor y que ha propiciado que sea actualmente la zona líder en los vinos blancos españoles. Pero no es sólo el precio, os lo aseguro.

Ermita Veracruz 2007 es un Rueda con mayúsculas, un vino bien pensado, bien diseñado y bien elaborado. Un vino para degustar, para beber; de esos que una copa te conduce casi indefectiblemente a otra. Un vino que entre sus méritos cuenta con haber sido seleccionado como mejor vino blanco joven del 2008 por la guía Vivir el Vino.

De la cata realizada con el vino a 8º de temperatura hemos apreciado:
Vista: Limpio y brillante amarillo dorado pálido con irisaciones verdosas y lágrima de bastante densidad.
Nariz: Potente, franco, perfumado y algo goloso. A los aromas que nos recuerdan son a frutas tropicales maduras con toques cítricos y amielados, acompañan notas de flores blancas, recuerdos herbáceos, hinojo, hierbabuena y un destacado toque mineral.
Boca: Sabrosa, untuosa, fresca (qué estupenda acidez), ligeramente carbónica, que evoluciona de una sensación dulce a un vino seco, en cuestión de segundos, con una retronasal tan floral y perfumada como en nariz y con un final largo y ligeramente amargo que aún le da más longitud.

En resumen, un vino blanco con mucha calidad,  distinguido, elegante, intenso, con un excelente potencial aromático, sabroso y lleno de frescura.
Nuestra valoración: 8,6

OPINIÓN Y CATA DE: Roberto Jiménez, sumiller del Restaurante -Vinoteca Las Nieves, situado en Alcorcón (Madrid).

Rueda se ha convertido en la etiqueta del vino blanco español; es muy habitual entrar en un bar, y a la hora de pedir un vino, responderte el camarero: “¿un Rueda o un Rioja?”. Que equivaldría a decirte, ¿un blanco o un tinto? Esta popularidad de los vinos castellanos acarrea un problema, y es que cuando el mercado demanda gran cantidad, empieza a bajar la calidad.

No es el caso del Rueda que llega este mes a 3 Copas, 1 Vino; Ermita Veracruz 2007 es un señor, dentro de los Rueda, un vino elegante y pleno de aromas, un vino de matices.
Cuando servimos este blanco en nuestra copa, nos encontramos un vino brillante, amarillo pajizo de reflejos verdosos. Tonalidades sugerentes que irradian luz, y te invitan a poder descubrir su intensidad olfativa media-alta.
Ermita Veracruz es una sinfonía de aromas, todo un juego de sensaciones olfativas, donde podemos descubrir, en primer término, un emocionante contraste entre frutos cítricos (pomelo, limón), frutas de procedencia más tropical, como el mango, y aromas vegetales, trasladando nuestro imaginación a esos campos de hierba fresca. Aromas, que se van trasformando en sensaciones de flores blancas, jazmín, dando paso a toques de pimiento y otra gama de frutos tropicales, como el lichi. Todo un amalgama compleja y equilibrada de aromas, de sensaciones visuales creadas desde el sentido del olfato, que se corroboran una vez que Ermita Veracruz entra en contacto con nuestro paladar.
En boca presenta una entrada fresca y expresiva; un paso goloso, marcando su paso y mostrándose con cuerpo y bien estructurado. El puntito ácido propio de la uva verdejo, base fundamental de este vino, juguetea en la boca con la fruta, dejando un regusto de fruta cítrica, pomelo, y un toque herbáceo, muy sugerente y largo, un postgusto duradero y estimulante que invita seguir disfrutando de uno de los mejores Ruedas que he tenido ocasión de sentir.

Ermita Veracruz 2007 será un complemento sensacional para ensaladas creativas y exquisitas (me encantó saborearlo junto a una ensalada de pollo, mango y nueces); carnes blancas con salsas suaves y pescados azules no muy grasos, sobre todo a la plancha, son también buenos complementos para este blanco de Rueda lleno de fragancias estimulantes.
8,7 puntos.

OPINIÓN Y CATA DE: Antonio Rubio, enólogo.

La DO Rueda representa probablemente hoy en día, la zona más famosa de vinos blancos en España por lo menos en cuanto a mercado doméstico se refiere. Atrás quedaron las modas de beber vinos blancos del Penedés, de las Rias Baixas… y probablemente atrás quedará Rueda para dar paso a otra zona más de moda. ¿Alguien quiere apostar por la próxima? ¿Valdeorras?
Sin embargo y gracias a Dios, los buenos vinos son ajenos a esas modas pasajeras y siempre destacan entre las mediocridades aparecidas para aprovechar el boom económico.

La DO Rueda se crea en el año 1980 y ha sabido potenciar una uva autóctona de forma, que tras un excelente trabajo de marketing, la palabra Verdejo y la propia palabra Rueda se han acabado convirtiendo en marcas. ¿Cuántas veces pide la gente un verdejo en un bar sin saber exactamente lo que es?.
La uva verdejo es una variedad con ligeros recuerdos aromáticos de su prima la sauvignon blanc aunque para mi gusto mucho menos noble, muy implantada en la DO junto a la viura o macabeo. De racimos pequeños y uniformemente cilíndricos cuyas bayas son de hollejo grueso y elástico. No es excesivamente vigorosa y la planta es poco sensible a los fríos de primavera (de ahí su éxito en la zona).

En este caso catamos un blanco seco de la añada 2007 de Bodegas Veracruz. De capa media y reflejos completamente verdosos, muestra en nariz el maracuyá, la piña y los fondos herbáceos con una intensidad muy alta. No se abusa del aroma de platano, cuyo origen es la levadura de fermentación y que tanto abunda en los Ruedas de calidad dudosa que saturan el mercado.
En boca es goloso, de fina acidez, untuoso y con buen volumen y amplitud. Final cítrico y bastante largo.
86 puntos.