Capilla del Fraile Rosado 2008


Uva:
Syrah
Añada:
2008
Bodega:
Capilla del Fraile
Vino de la Tierra de Castilla
Precio:
4 €

ELECCIÓN DE: Orlando Lumbreras, responsable de contenidos de Viajeros del Vino.

Llegado el verano, me encanta descorchar un buen vino rosado; la verdad es que lo tomo durante todo el año, pero en esta época lo recomiendo especialmente. Por eso, como sucediera el año pasado, me atrevo a proponer un vino en este apartado donde el protagonismo del reportaje recae en nuestro equipo de catadores. Con su permiso vuelvo a traer a este espacio, un rosado, un rosado de VT Castilla, de Toledo, de Bodega Capilla del Fraile.
Y es que después de conocer Capilla del Fraile, uno puede asegurar que esta bodega es fruto de la pasión; un finca nacida del esfuerzo y la dedicación de Iñigo Valdenebro, que ha visto como el fruto del trabajo ha ido fructificando en apenas una década. ¡Y qué fruto! De este centenar largo de hectáreas, hoy dominadas por los olivos de arbequina y picual, y donde tienen su pequeño espacio los viñedos de syrah y petit verdot, Capilla del Fraile elabora un aceite excepcional, con intensos aromas a tomatera verde, de paso frutal y un final con una leve pero significativa presencia amarga, un aromático vino rosado, que ocupa este mes nuestra sección de 3 Copas 1 Vino y un vino tinto, coupage de syrah y petit verdot, realmente interesante y con una calidad maravillosa.

Capilla del Fraile está situada a poco menos de una hora de Madrid, en la Ribera del rio Pusa, muy cerca de Malpica del Tajo. Bodega y almazara de impecable creación, construidas cuidando hasta el último detalle, y donde la última tecnología está al servicio del mimado del fruto, para que pueda otorgar lo mejor de su esencia; aunque la apuesta de Capilla del Fraile está en el campo, en el fruto, en la diaria atención.

OPINIÓN Y CATA DE: Carlos E. López, Catador y Socio Fundador de la Asociación Grupo de Cata BACO VIVE

Cuando abres la web de la bodega Capilla del Fraile, bodega Manchega donde las haya, en el apartado de vinos, aparece un lema que comparto totalmente: “La calidad de un buen vino, no es nunca el fruto del azar, requiere a la vez la generosidad de la tierra, la complicidad del clima y la pasión de los hombres”; y todo eso, en conjunción, es lo que se produce en Capilla del Fraile y da como fruto un vino de los que apetece recomendar.
Esta bodega sólo elabora dos tipos de vinos, un estupendo tinto de crianza, mezcla de Syrah y Petit Verdot, y este rosado. Los rosados son vinos llenos de alegría, polivalentes, frescos y frutales como pocos. Su llamativo color ya nos avisa de éstas características; pero en este caso esto no es así de principio ya que este rosado de Capilla del Fraile luce en botella un color más propio de vino tinto que de rosado; en eso es diferente, pero no en lo demás, ya que su aroma, su paso de boca son un buen ejemplo de lo que debe ofrecer este tipo de vino.
En Capilla del Fraile, todo es auténtico, sus gentes, sus instalaciones, su vino y su aceite, que también lo hacen y muy bueno. Capilla del Fraile rosado está elaborado por el método de sangrado, utilizando la variedad Syrah, tipo de uva que en Castilla se siente como en casa y de la que han sabido sacar, para deleite de todos nosotros, sus mejores virtudes en un vino rosado.

De su cata, realizada a 10 grados, destacamos.
Vista: Rojo frambuesa, casi cereza, de bastante color, con ribete violeta-azulado, de media capa, muy limpio, brillante y con lágrima de buena densidad.
Nariz: De buena intensidad teniendo en cuenta la baja temperatura a la que se hace la cata, muy frutal, predominando los aromas de la fruta roja madura que nos traen recuerdos de  fresas, sandía y moras, con delicados tonos de flores malvas y algún toque especiado y de monte bajo que da carácter y complejidad al conjunto.
Boca: Buena entrada de un vino que tiene estructura y amplitud casi de tinto, sabroso, afrutado y con sensaciones golosas, bien compensadas por una agradable acidez que le proporciona un ágil paso de boca y la frescura tan apreciada en este tipo de vinos; su final es de bastante largura a lo que contribuye unos ligeros toques amargosos.

En conclusión, un vino muy afrutado de estimable aroma y sabor, con gran polivalencia para gustar a los amantes de blancos y tintos; muy apropiado por sus características para ser consumido fresco en esta época estival y con la posibilidad de maridar con platos ligeros y no tan ligeros. Buena elección.
Nuestra valoración: 8,3

OPINIÓN Y CATA DE: Antonio Rubio, enólogo.

Siempre alegra que los compañeros de Viajeros del Vino escojan un vino que a uno le gusta especialmente. En este caso, se trata de un rosado elaborado en la zona toledana de San Bartolomé de las Abiertas, muy cercana a viñedos archiconocidos como Valdepusa o Malpica del Tajo.

Además se trata de un vino rosado, elegido convenientemente para estas fechas de calor, ya que puede ser una de las mejores compañías para una tarde-noche de verano. Un rosado de los de nuevo corte, elaborado a partir de la uva syrah, que como otras como la cabernet, pinot o merlot, estaba reservada para la elaboración de tintos muy estructurados. El resultado de este cambio estratégico son nuevos rosados, alejados de los tradicionales con colores anaranjados y aromas de frutas rojas y golosinas tan típicos de los rosados tradicionales.

Concretando en este Capilla del Fraile rosado, nos encontramos ante un vino de excelente color, de mucha capa y ribete totalmente cardenalicio. De lejos alguno lo podría confundir con un tinto debido a su intensidad. En nariz se muestra muy goloso con recuerdos a frutas negras como la mora, regaliz y unas notas cítricas que recuerdan a la naranja sanguina. En boca tiene una amplia entrada, que anticipa un paso con mucho cuerpo y estructura. Estoy convencido de que si se sirviese a 16 grados de temperatura, mucha gente lo confundiría con un tinto. Su final de boca es muy agradable y largo.

Personalmente lo disfruté mucho con una pasta a la marinera aunque creo que este estilo de rosado se expresa perfectamente sin ayuda de ningún plato y puede disfrutarse como alternativa al trago largo destilado en la noche. ¡Para que luego digan que los rosados son para las personas que no entienden de vino!
8,5 puntos a un excelente precio.

OPINIÓN Y CATA DE: Roberto Jiménez, sumiller del Restaurante -Vinoteca Las Nieves, situado en Alcorcón (Madrid).

El vino rosado está empezando a coger el sitio que se merece ya que las bodegas se están molestando en hacer cosas muy interesantes. Desde esta plataforma que me brindan los amigos de Viajeros del Vino yo os animo a tomar un rosadito, sobre todo en verano, ya que es todo un aperitivo de lujo… y mucho más.

Mucho más, sobre todo, cuando nos encontramos un rosado como este que nos presenta la bodega toledana de Capilla del Fraile, un vino, que nada más abrir su estilizada botella y servir en la copa, muestra todo su potencial.
Este brillante rosado, de color fresa, casi rubí, que podría pasar por un tinto joven, nos entrega, en nariz, una complejidad aromática increíble, elevada intensidad donde las frutas rojas, en perfecto estado de madurez y las flores blancas, nos trasladan, emocionalmente, a un apacible y fragante paisaje.

Fragancias complementarias y seductoras que siguen en nuestra mente mientras el vino se desliza por nuestra boca; de entrada seca y sabrosa, llena de fruta, su expresividad y suavidad se ven incrementadas por la frescura que aporta la ligera acidez vegetal que muestra en su recorrido. Un paso redondo y ligero, con un final muy especial, largo y persistente.

Un syrah muy especial ideal para acompañar con arroces, perfecto para un tapeo con personalidad y, si me permiten un apunte atrevido e informal, idílico para apoyar un jugosa y esponjosa tortilla de patatas.
Mi recomendación es que no renuncies al sabor, el aroma y la complejidad que te puede ofrecer un rosado como este.
Mi puntuación: 8,2