Berola 2007

Uva: 80 % Garnacha, 20% Syrah.
Bodega: Borsao Bodegas.
DO Campo de Borja
Crianza: 14 meses en barricas de Roble francés y americano.
Precio: 10,25 €

ELECCIÓN DE: Carlos E. López, Catador y Socio Fundador de la Asociación Grupo de Cata BACO VIVE.

Desde que probé este nuevo vino de la Bodega Borsao y me dijeron su precio, supe que éste sería uno de mis elegidos para nuestro espacio de 3 Copas 1 Vino
Hace tiempo que tenía echado el ojo a esta bodega ya que uno de sus monovarietales de Garnacha, el Borsao Tres Picos, ha sido siempre una de mis garnachas favoritas, pero se me iba un poco del precio tope fijado por la dirección de Viajeros del Vino.
La bodega Borsao está asentada en la D.O. Campo de Borja y es una referente en esta indicación geográfica por haber sabido adaptar sus instalaciones, modernizándolas a fin de alcanzar una gran calidad en sus elaboraciones que, además tienen en toda la gama una extraordinaria relación calidad-precio.
Borsao Berola 2007 constituye un verdadero homenaje a los monjes cistercienses fundadores del actual Monasterio de Veruela, cuna de la denominación de origen Campo de Borja.

Es un vino elaborado con un 80% de Garnacha y un 20% de Syrah con una crianza de 14 meses en barricas de roble francés y americano.
Armonía de la Garnacha más tradicional de la zona del Moncayo y una joven Syrah que, aprovechándose de las beneficiosas oportunidades que le ofrece esta zona, con calurosos veranos y una amplitud térmica considerable, nos ofrece su versión más perfumada y sabrosa, especialmente apropiada para alcanzar un maridaje sensacional entre ambas variedades. Esta opción  de armonizar Garnacha y Syrah, ya ha sido utilizada con gran acierto y maestría por esta bodega en la elaboración de su vino joven “Borsao Selección” que tiene entre sus méritos haber sido recientemente elegido en Estado Unidos como mejor vino del mundo en cuanto a “relación calidad precio”.
Berola es un vino pensado para gustar, moderno, de los que buscan el equilibrio entre la potencia y la delicadeza sensitiva, alcanzando un buen equilibrio y una notable expresividad.

De la cata de Berola 2007, destacamos:
Vista: Rojo cereza intenso, limpio, brillante, con ribete granate rojizo, casi sanguíneo, y el mismo tono en su densa lágrima cuando el vino se desplaza por las paredes de la copa.
Nariz: De media intensidad, franco, goloso, con complejidad, cálido, sazonado, pleno de fruta roja y negra dulce, madura, con toques balsámicos, tostados, recuerdos de dulces de pastelería, nuez moscada, concentrado y especiado y con la madera muy bien integrada.
Boca: Con buena entrada, amplio, sabroso, goloso y con claros recuerdos de cacao, muy fácil de beber, balsámico, de buena extracción frutal, con los taninos dulces, suaves pero persistentes, equilibrado con buena acidez. Su final es de persistencia media, cálido y amable.

En resumen un vino con buenas maneras, equilibrado y con categoría; con una bouquet de notable finura y que en boca resulta fresco, afrutado, sabroso y hasta un poco goloso. Un vino que tiene gran capacidad para gustar y para acompañar con acierto infinidad de opciones gastronómicas.
Mi puntuación: 8,6

OPINIÓN Y CATA DE: Antonio Rubio, enólogo.

El Imperio de la Garnacha. Así reza el lema de la DO Campo de Borja, que está haciendo de esta uva su santo y seña. Son 5000 Hectáreas de garnacha, donde más del 30% son mayores de 30 años. Con este patrimonio, bodegas como Borsao nos demuestran una vez más como una denominación de origen “menor” (para el gran público) puede disponer de una identidad propia y ocupar un espacio dentro del corazoncito de una banda de enópatas como nosotros. Y reconozco que en la cata a ciegas que realizamos en el Restaurante A’Brasas de Madrid este vino en concreto me despistó bastante. Quizás fuese el stress de un viernes donde llegué por los pelos, la emoción de reencontarme con mis viejos amigos, el calor… y es que si tengo que echarle algo en cara, es que eché en falta los recuerdos de una garnacha fresca, viva que si encuentro en otros vinos de la casa Borsao. Sin embargo se demuestra que se trata de un vino bien construido, con una clara intención de codearse con otros vinos de corte moderno de zonas más asentadas.

. Pero describamos el vino… buena capa alta de color que choca con ese carácter oxidativo de la garnacha estando carente de cualquier atisbo de ribete anaranjado. Aromas de alta intensidad donde destacan los tostados de la barrica. La fruta se acerca más a recuerdos de la uva syrah que a la garnacha, mostrando fruta negra muy madura y ciertos toques florales que recuerdan a las violetas. En boca se muestra maduro, cálido pero bien equilibrado con una fina acidez que lo equilibra perfectamente. Estructurado, con taninos bien conducidos que permiten al vino discurrir por la boca de forma amable. Se echa algo de menos un poco más de recuerdo en boca, pero podemos considerarlo como un vino a tener muy en cuenta.
85 puntos.

OPINIÓN Y CATA DE: Ángel Layos, sumiller.

Campo de Borja fue la elección de Carlos esta vez; cada día son más divertidas las catas de 3 Copas y 1 Vino: juntarte con tus amigos, charlar, comentar novedades etc etc… además la nueva dinámica de quedar para comer y catar a ciegas las hace muy entretenidas debido a los retos que esto supone; primero te centras en encontrar tu vino y luego en ubicar el resto.
Aragón es la clave de hoy; el Campo de Borja es una zona vinícola antiquísima, dispone de más de 5000 hectáreas de garnacha como principal varietal de la zona, con alturas comprendidas desde los 350 m hasta los 700 m, temperaturas elevadas que  marcan mucho el carácter de estas garnachas.
Borsao Berola, es la última apuesta de Bodegas Borsao. Garnacha con un porcentaje de Syrah; el diseño de la botella ya hace que te entre por los ojos, es troncocónica, vestida con grandes etiquetas grisáceas con el logo de la bodega y el vino; y en la contra la historia de Berola, antiguo nombre que recibía el convento de Veruela cuando Pedro de Atares (Señor de Borja) donó los terrenos al Cister, siempre tan presenta en la viticultura de nuestro país.

Al descorchar la botella nos encontramos con un estupendo corcho; el color de las garnachas del Campo de Borja es más subido que en otras denominaciones debido al calor y la maduración de la uva. La fruta es golosa y madura pero el primer detalle que aprecias cuando lo descorchas es el toque terroso característico de las garnachas del Campo de Borja; el pequeño aporte de Syrah nos invita a recordar los detalles florales de violetas y por ponerle una pequeña pega tiene una punta de alcohol en nariz que no desentona mucho con el balsámico que aporta la barrica francesa.
La boca está marcada por la fruta roja madura y por la acidez; por todos es sabido que la garnacha y la syrah son variedades con buena acidez. También tiene un tanino dulce de roble Francés bien integrado.
A maridar con pavo asado a la mostaza con una guarnición de ensalada de arroz, piñones, orejones y aguacate.
Mi puntuación. 8.6.

OPINIÓN Y CATA DE: Luz Divina Merchán, Enóloga y Sumiller, Responsable de Que Lujo Gastronomía y Vinos.

Denominación de Origen Campo de Borja, “El Imperio de la Garnacha”, campaña que llevamos conociendo desde hace un año con objeto de promocionar los vinos adheridos a esta zona vitivinícola española. Una zona con microclimas y suelos característicos, aportando cualidades organolépticas particulares a esta variedad, la garnacha.
Dentro de esta denominación se encuentra Bodegas Borsao, una de las bodegas más reconocidas de la demarcación, con proyección internacional, teniendo varios de sus vinos (Borsao Tinto Selección 08, Tres Picos) con valoraciones máximas en las guías internacionales del vino.

Bodegas Borsao, tiene espíritu aventurero, y cuan jinete celtíbero armado con su lanza, cabalga al descubrimiento de nuevos mercados apostando por la calidad y una excelente relación calidad precio.
Borsao Berola 2007, es el último vino que ha sacado al mercado, un homenaje a los monjes cistercienses fundadores del actual Monasterio de Veruela, cuna de la D.O. Campo de Borja.
Cepas de garnacha de entre 30 y 60 años cultivadas en las faldas del Moncayo junto a un pequeño porcentaje de Syrah  con una crianza de 14 meses en barricas de roble francés y americano es el coupage que envolverá el paladar de los que prueben este vino.
Cabe destacar el diseño de la botella, de un corte más moderno de lo que estamos acostumbrados a ver en Borsao, que en definitiva ayudará a su posicionamiento.

Descorchamos y olemos el tapón de corcho. Aromas limpios, ricos, que me dan una idea de lo que me voy a encontrar.
Visualmente tiene un color rojo oscuro, de capa media, con ribete de tonalidades amoratadas y una lágrima densa sin mucha tinción.
Una nariz a copa parada de intensidad elevada, con aromas a fruta negra, a moras de moral y arándanos. También notas lácticas, de yogur de frambuesa y algo especiados.
Al mover la copa sale todavía con mayor intensidad las notas de fruta. Nariz elegante, donde no sobresale el alcohol (15%vol) ni la madera. Ricos caramelos de violeta y lilas, legado de la syrah. A medida que se va abriendo me vienen aromas a bosque, notas muy minerales, punta de lápiz, balsámicos y algún matiz de incienso.
En boca es un vino con una entrada golosa, amable, con la justa acidez para que la carga alcohólica no se perciba y parezca tener menos. Taninos de la madera muy bien pulidos y en equilibrio con el dúo anterior, es decir, con la acidez y el alcohol. Un vino de paso largo, carnoso, con estructura, persistente, con recuerdos a mora, notas minerales, café, vainilla y cacao.

Borsao Berola sería una armonía con un buen chuletón de buey, carne de ternera avileña, carnes a la brasa, con un botillo, o como se lo tomaron mis compañeros, con un  buen cocido madrileño.
En conclusión, un vino interesante, con una excelente relación calidad precio. Un vino con una nariz elegante y compleja, con muchos matices encontrados, y con una boca potente como para armonizar con platos y guisos contundentes.