Aljibes Cabernet Franc 2006

Uva: 100% Cabernet Franc.
Bodega: Bodega Los Aljibes. VT Castilla
Crianza: 14 meses en barrica de roble francés.
Precio: 11 €

ELECCIÓN DE: Orlando Lumbreras, Responsable de Contenidos de Viajeros del Vino.

Recorriendo el curso medio del Loira (igual pregunta podríamos hacernos en poblaciones tan enológicamente emblemáticas como St. Emilion), una vez pregunté: << ¿si quiero un vino aromático, ciertamente afrutado, con un paso de boca ligero, taninos suaves, y atractivamente sedoso, que me recomendaríais, que variedad me pude dar todas estas sensaciones?>>. Y la respuesta de los viticultores de la zona, de los elaboradores, siempre fue la misma: <<usted está buscando un vino elaborado a partir de Cabernet Franc>>.
Utilizada habitualmente para aportar un contrapunto delicado y afrutado a la Cabernet Sauvignon (recientes estudios de ADN han demostrado científicamente que esta, la cabernet sauvignon, surge del cruce de la Cabernet Franc y la Sauvignon Blanc), a mi regreso a nuestro país, y tras la insistencia del bodeguero francés, decidí buscar un monovarietal de Cabernet Franc en España. La tarea no fue fácil, y sólo localicé 2 bodegas que hubieran apostado por ella; así que, tras catar una de ellas, y convencerme de su seductora invitación, decidí proponérsela a mis tres amigos de 3 Copas 1 Vino, para intentar sorprenderles.

Aljibes Cabernet Franc 2006 es, y creo no equivocarme, la primera vinificación que esta bodega de Chinchilla de Montearagón, Albacete, hace con esta variedad de uva. Una bodega integrada en una finca de 178 hectáreas de viñedo, cultivado a casi mil metros de altitud.
Los suelos de la finca son calizos con poca materia orgánica, textura arenosa y poco fondo, y el clima es riguroso y seco, de tipo continental. Estas condiciones tan extremas, unidas a la altitud, favorecen las bajas producciones y alargan el proceso de maduración, dando gran redondez y calidad a los vinos de Finca Los Aljibes.
Condiciones muy favorables para la Cabernet Franc, ya que es una uva que se adapta perfectamente bien al clima frio. Una uva que brota y florece antes que la cabernet sauvignon y que necesita menos calor para alcanzar su grado óptimo de maduración.
La Cabernet Franc es un aporte imprescindible de la mayoría de los tintos del sudoeste francés y, a menudo, la única que da sabor a los sedosos y elegantes tintos del Loira medio.


OPINIÓN Y CATA DE: Angel Layos, sumiller del Restaurante La Factoría de Majadahonda (Madrid)

Grata sorpresa me llevé cuando me enteré que el siguiente vino a catar era un 100% Cabernet Franc, y más grande fue la sorpresa cuando vi que era procedente de la V.T. Castilla, concretamente de Chinchilla de Montearagón, que por otra parte no me sorprende ya que la climatología de la zona parece apropiada para su viticultura, y está autorizada su plantación en Cataluña, Aragón, Valencia, y Castilla la Mancha, aunque el  monovarietal que yo conocía es procedente del Penedés.

Hablemos del vino, botella troncocónica, muy señorial, con una elegante etiqueta que parece de papel reciclado con el nombre del vino variedad y añada, la contra etiqueta es blanca donde podemos apreciar mucha información sobre el vino; llama la atención el encapsulado rojo, pero no por el color ya que se distingue en ella una A de caligrafía como distintivo de Aljibes, que mas que una A parece un “apéndice”. El corcho es de muy buena calidad con logo y nombre de la bodega.
En su interior se encuentra un vino de bonito color púrpura típico de la variedad, muy intenso pero límpido y con ligero ribete más claro por el paso del tiempo.
En nariz, el primer ataque es de las frutas negras maduras como las moras e incluso pasas, como las ciruelas; en breve saldrán las frutas rojas golosas, con mucha presencia de la fresa y un toque del palote de chuchería. La madera es muy sutil, aunque destacan los toques tostados propios del roble francés, pero siempre por debajo de las frutas.
La boca es muy sorprendente también, mucho volumen; nos envuelve la boca entera, mucha fruta roja, llevándose la palma las fresas, goloso. Una acidez notable para tratarse de Cabernet Franc y un tanino presente pero muy integrado, con un final largo y de fresas predominantes.
De excelente calidad/precio, sugiero maridar con Ensalada de morcilla de arroz, dulce de membrillo y queso mozzarella.
Mi puntuación: 8,1.


OPINIÓN Y CATA DE: Carlos E. López, Catador y Socio Fundador de la Asociación “Grupo de Cata BACO VIVE”.

Un vino monovarietal de Cabernet Franc en España no es nada habitual y su existencia en tierras de Castilla La Mancha aún menos, por lo que no hemos podido contener la curiosidad e inmediatamente que lo hemos tenido en nuestro poder nos hemos puesto manos a la obra para realizar su cata.
Está elaborado por la joven bodega Finca los Aljibes en su espectacular ubicación de Chinchilla de Montearagón (Albacete) donde dispone de más de 900 hectáreas de terreno, de las que 178 destina al cultivo de la vid.

La Cabernet Franc, considerada por algunos como la hermana menor de la Cabernet Sauvignon, sólo la hemos encontrado en España vinificada como monovarietal en Penedés. Prefiere zonas frías, como las de Saint Emilion, en Francia. Es una uva de maduración temprana con el hollejo más fino que la Cabernet Sauvignon, y que propicia vinos más ligeros y menos tánicos que ésta. En general los vinos de esta cepa suelen utilizarse para ensamblar con otros, principalmente Cabernet Sauvignon y Merlot; en Francia, en la zona de Burdeos, se encuentran extraordinarias elaboraciones de este tipo, como por ejemplo, el famosísimo Château Petrus, o los estupendos Château Cheval Blanc o Château Haut-Brion.

Nos ha sorprendido gratamente este vino y de su cata a 17º destacamos:
Vista: De bonito color rojo cereza oscuro con ribete granate vivo e incluso algunas irisaciones azules en el filo. Su capa es media y tiene una lágrima densa con muy poco arrastre de color.
Nariz: De buena intensidad, limpio, agradable, con cierta golosidad que proporcionan las acusadas notas lácticas y una fruta (frambuesa y mora) muy madura. Los recuerdos cremosos se ven acompañados de toques de regaliz, vainilla, cacao y algún recuerdo de flores violetas. Todo ello en buena armonía y formando un conjunto muy agradable y apetecible.
Boca: Amable de principio a fin, de media intensidad y cuerpo; afrutado, tostado, sabroso, con unos taninos redondos y maduros que propician su amable paso de boca, una correcta acidez y un final de buena persistencia.
En resumen, es un vino muy agradable en nariz y de esos que por su sabor, delicadeza y sensación de redondez  en boca es capaz de gustar a muchas personas y de acompañar a una gran variedad de platos distintos; un vino de los que una copa te lleva inevitablemente a la siguiente.
Nuestra valoración: 8,7


OPINIÓN Y CATA DE: Antonio Rubio, enólogo

Es curioso como la variedad de buenos vinos en nuestro país cada vez crece más. Está claro, que en un mundo cada vez más globalizado y con más de 5500 bodegas en España, hay que buscar maneras para lograr diferenciarse del resto. Esto está haciendo que se recuperen variedades ancestrales, que se pruebe la adaptación de variedades foráneas o que se busquen nuevas técnicas de vinificación.
En el caso concreto que nos ocupa, la diferenciación se ha logrado adaptando una variedad utilizada en Burdeos a los campos de Albacete. Se trata de una variedad tinta considerada de clima frío, que se adapta como pocas a las condiciones climatológicas más exigentes. Igual que el cabernet sauvignon y el merlot, forman la familia denominada cabernets.

El vino de cabernet franc tiene menos cuerpo, menos color y es menos ácido, pero es más aromático. Se utiliza en trasiegos con el cabernet sauvignon para suavizar la agresividad y el color intenso, y acelerarle el envejecimiento.
Sin embargo, como podemos comprobar tras probar este vino, en condiciones climáticas más cálidas, obtenemos vinos más expresivos en boca, mostrando más cuerpo y estructura aunque persiste la rápida evolución.
Un vino como Aljibes, de bonito color cereza y buena intensidad, muestra alta intensidad aromática, dejando matices de fruta roja fresca y sensaciones muy minerales. La madera se huele en forma de barnices nuevos y tostados ligeros. En boca el vino es seco, de paso fresco, estructurado y elegante. Quizás le falte algo de plenitud en boca pero se trata de un elegante vino, de buen precio y fácil de beber.
Un vino al que otorgar 8,0 puntos.